Obama


Tras un sombrío inicio de sus vacaciones, el presidente estadounidense Barack Obama llegó a Hawaii el sábado con su familia para celebrar la Navidad y esperar el Año Nuevo.


El avión presidencial con Obama, la primera dama Michelle Obama y sus hijas Malia y Sasha aterrizó en la Base Pearl Harbor-Hickam en las primeras horas de la mañana.


En viaje a Hawaii, el presidente hizo una escala en California para lo que se ha convertido en uno de los rituales más tristes de su presidencia: consolar a familiares dolientes de víctimas de violencia con armas de fuego.


Obama y su esposa pasaron casi tres horas el viernes con familiares de los nueve hombres y cinco mujeres muertos el 2 de diciembre cuando una pareja abrió fuego en un centro de servicios sociales en San Bernardino, al este de Los Angeles. El FBI investiga la masacre como u acto de terrorismo.


Obama dijo que las reuniones en la biblioteca de una escuela secundaria fueron “muy conmovedoras” porque las familias son representativas del país.


“Había personas con todo tipo de antecedentes, diversas religiones. Algunos hablaron de seres queridos que habían llegado a este país como inmigrantes, otros habían vivido en el área todas sus vidas, todos de ellos estaban extraordinariamente orgullosos del trabajo que sus seres queridos estaban haciendo para mantener a la gente segura y saludable” como empleados del departamento de salud del condado de San Bernardino. “Tan difícil como es este momento para ellos y toda la comunidad, ellos representan también la fuerza y la unidad y el amor que existen en esta comunidad y en este país”.


Las autoridades identificaron a los pistoleros de la masacre como el estadounidense Syed Rizwan Farook, de 28 años, y su esposa, la pakistaní Tashfeen Malik, de 29. Ambos murieron en un tiroteo con la policía tras el ataque.


El FBI está investigando el caso como un acto de terrorismo. La pareja había jurado fidelidad al grupo extremista Estado Islámico en Facebook, dijeron las autoridades. Pero no han encontrado evidencia alguna de que el ataque haya sido lanzado por instrucciones de un grupo terrorista extranjero ni parte de una conspiración basada en Estados Unidos.