FAO


Los precios de los alimentos básicos cayeron el 1,6 % mensual en noviembre pasado debido a las abundantes existencias a nivel mundial, pese a la inseguridad alimentaria en zonas de conflicto y con condiciones climáticas adversas, informó hoy la FAO.


El índice de precios elaborado por la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) -a partir de cereales, carne, productos lácteos, aceites vegetales y azúcar- se situó de media en los 156,7 puntos, un 18 % menos que en noviembre de 2014, según un comunicado.


Respecto a octubre, los precios de los cereales se abarataron el 2,3 %, entre otros motivos, por las favorables cosechas en Estados Unidos, el mayor productor y exportador de maíz.


Los precios de los aceites vegetales cayeron el 3,1 % en un contexto en el que la energía se vende más barata y se está fomentando la producción de soja en el sur y el norte de América.


El descenso fue del 2,9 % mensual para el precio de los productos lácteos y del 1,6 % para el de la carne, mientras que el del azúcar fue el único de la lista que subió, concretamente el 4,6 %.


La FAO detalló que el aumento por tercer mes consecutivo del precio del azúcar se debe en parte a los temores de que la cosecha se retrase por las excesivas precipitaciones en las regiones productoras del sur y el centro de Brasil.


Mientras, se han reportado daños a los cultivos por el mal tiempo en otros países productores como la India, Tailandia, Sudáfrica y Vietnam.


A pesar de las buenas perspectivas de las reservas mundiales de cereales para 2016, ligeramente por debajo del niveles récord que se alcanzaron al inicio de la temporada, las condiciones meteorológicas asociadas al fenómeno de El Niño están teniendo o tendrán un impacto negativo en la producción de algunas partes de América Central y el Caribe, África, Asia y Oceanía.


Según las estimaciones de la ONU, 33 países -26 de ellos africanos- necesitan ayuda exterior para la alimentación de su población debido a las sequías, las inundaciones y los conflictos civiles.


La seguridad alimentaria ha empeorado en Siria y el Yemen por la guerra, así como en Níger, Camerún, Chad y la República Democrática del Congo, que han absorbido refugiados de países vecinos.