Evacuados


Pocos lugares en Siria han sido tan devastados por la guerra civil de cuatro años y medio como la antigua ciudad de Homs, a 160 kilómetros al norte de Damasco.


La ciudad se convirtió en un bastión rebelde -algunos la llaman “la cuna de la revolución- y fue sometida a un feroz asalto del gobierno. Gran quedó reducida a escombros.


Ahora, un alto el fuego temporal está permitiendo la evacuación de personas atrapadas en un barrio de Homs, ya sean civiles, combatientes de la oposición o incluso miembros de ISIS.


La evacuación de los combatientes y de los ciudadanos del barrio de Al-Wa’er comenzó la madrugada de este miércoles, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Londres.


La organización dijo que se había enterado de que al menos 11 autobuses habían abandonado la zona tras el acuerdo alcanzado entre el régimen de Bachar al Asad y diversas facciones que se oponen a él.


El alto el fuego se está aplicando bajo la égida de las Naciones Unidas y de la Media Luna Roja siria.


En la primera etapa del acuerdo, los hombres armados deben entregar armas pesadas y medianas y solo se les permitirá mantener “armas ligeras”, según un comunicado emitido el martes por Talal al-Barazi, el gobernador de Homs.


En total, unas 800 personas serán evacuadas de Al-Wa’er, dijo el Observatorio. Incluyen más de 400 mujeres y niños, unos 80 combatientes leales a ISIS, un grupo del Frente al Nusra -rama siria de al Qaeda-, unas 40 personas con lesiones o con necesidades especiales, y otros 80 hombres y jóvenes.