Juez


El juez Rafael Ciprián, miembro del Tribunal Superior Administrativo (TSA), denunció este sábado que fue trasladado por el Consejo del Poder Judicial, luego de dar a conocer el veredicto de la Comisión Electoral del Colegio Dominicano de Abogados, que oficializó la victoria del doctor Miguel Surún Hernández, como presidente del gremio.


Según, el magistrado Ciprián “es hora de que digamos basta ya a una justicia encadenada y narigoneada”.


“Si las autoridades del Poder Judicial pueden trasladar jueces y degradarlo a su antojo, en franca violación del debido proceso y de todo el orden jurídico, entonces los jueces estarán de rodillas, no pueden ser independientes, y nadie estará seguro en este país, porque la venganza privada sustituirá la justicia institucionalizada inexistente”, agregó.


En una carta que hace pública el juez Ciprián dice “ya quemé las naves, no hay retroceso. Ya basta de humillaciones sin nombre y de chantajes de poder”.


Agrega que “lucharé hasta el final para que se respeten la independencia y la dignidad del juez dominicano, para que haya verdadera justicia, para que los jueces dicten sentencias conforme al Derecho y no a la orden superior, y unos pocos lo suelen hacer para sobrevivir en el sistema judicial que sufrimos, granjearse afectos de superiores, ascensos y otras prebendas”.


Indica que “sentaremos un precedente contra la arbitrariedad del poder, el abuso y el autoritarismo, para que haya justicia verdadera en el país, lo que generará la verdadera democracia y esto permitirá que los dominicanos vivan con decoro en esta tierra de mejor suerte”.


El magistrado Ciprián exhortó a todos los abogados del país que estén de acuerdo con estos altos objetivos que cierren fila a favor de ellos; son propósitos de alto interés social y de urgente necesidad nacional.


En ese orden, “agotaremos todas las acciones y recursos que el sistema jurídico pone a nuestro alcance, tanto en lo nacional como en lo internacional. Si los jueces no pueden ser objetivos, imparciales e independientes porque la espada de Damocles reposa sobre sus cabezas en forma de sanciones, la justicia es una ficción de muy mal gusto”.


Sostiene que los dominicanos “tenemos derecho a que se nos respeten los derechos fundamentales, a que se respete la Constitución, a que el sistema jurídico funcione sin castraciones”.