EEUU


El autor del tiroteo contra una clínica de planificación familiar de Estados Unidos compareció este lunes por primera vez ante el juez y los familiares de algunas de las personas que murieron y resultaron heridas la semana pasada, cuando el acusado irrumpió en el centro con un rifle de asalto.


Con actitud impasible, Robert Lewis Dear, un hombre blanco, de 57 años, de pelo canoso, barba blanca y complexión fuerte se presentó ante el magistrado de la corte de Colorado Gilbert Martinez, según un vídeo difundido por medios locales a última hora del lunes.


“El objetivo de su aparición de hoy en la corte es que usted pueda tener información sobre el proceso e informarle sobre sus derechos constitucionales”, dice el juez al acusado, que en el vídeo aparece de pie junto a su abogado, esposado y con una camiseta de rallas blancas y negras.


Dear contestó un par de veces “sí” al juez cuando este le preguntó sobre si entendía los cargos a los que podría enfrentarse por su ataque el vienes pasado contra el centro en Colorado Springs (Colorado) de Planned Parenthood, un centro de planificación familiar de EEUU que incluye clínica de abortos.


Durante su comparecencia de hoy, el juez fijó para el próximo 9 de diciembre la vista para formalizar los cargos contra Dear, que podría ser acusado de asesinato y enfrentarse, por tanto, a pena de muerte o cadena perpetua.


La cita de hoy no arrojó luz sobre los motivos que impulsaron el ataque de Dear, que dijo la frase “no más partes de bebés” en su conversación con los agentes policiales y pronunció comentarios contrarios a los abortos, según explicaron fuentes oficiales a los medios locales el pasado domingo bajo condición de anonimato.


No obstante, los agentes policiales a cargo de la investigación todavía no se han pronunciado sobre si Dear se guió por su rechazo al aborto cuando se atrincheró en el centro de Planned Parenthood durante cinco horas, con un rifle de asalto para acabar posteriormente con la vida de tres personas.


Los centros de Planned Parenthood, que practican abortos entre otros numerosos servicios de planificación familiar y salud reproductiva, han despertado una fuerte oposición entre los activistas antiabortistas.


Recientemente han sido objeto de duras críticas por parte de destacados miembros del Partido Republicano, entre ellos los aspirantes a la Presidencia en 2016.


La última batalla, que el Partido Republicano llevó casi a un cierre de Gobierno, fue a cuenta de unos vídeos grabados a escondidas y “montados” por un grupo antiabortista en los que miembros de Planned Parenthood supuestamente hablan sobre la venta a investigadores médicos del tejido de los fetos abortados en sus clínicas.


Planned Parenthood aseguró que la edición de esos vídeos estaba hecha a propósito para tergiversar sus palabras y llevar a conclusiones erróneas.


El centro de planificación familiar, que recibe 500 millones de dólares anuales de fondos federales, tiene 700 centros en todo el país y ofrece servicios a alrededor de 2,7 millones de mujeres.


Desde 1997, en EEUU hubo al menos 73 ataques en clínicas de aborto, según datos de la Federación Nacional del Aborto.


Los ataques se remontan a 1973, cuando se legalizó el aborto a nivel nacional en Estados Unidos tras una sentencia del Tribunal Supremo.