abelAdemás de su salario mensual, los congresistas reciben fondos para gastos de representación, bonificaciones, viáticos, gratificaciones, compensaciones, dietas por cada día que asisten a trabajar, alimentos y dinero para combustible; exoneraciones para importar vehículos de lujo libres de impuestos; fondos para regalos del Día de las Madres, fondos para el Día de Reyes y fondos para las habichuelas con dulce


SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Los diputados dominicanos disfrutan de salarios, exoneraciones, dietas y otros beneficios que cuestan miles de millones cada año a los contribuyentes, en contraste con los salarios de ingresos de miseria de la mayoría de los servidores públicos, incluyendo a los policías y militares.


Una auditoría de la Cámara de Cuentas resalta que los diputados disfrutan de privilegios económicos para hacer supuestas donaciones millonarias a terceros y hasta cuentan con un seguro médico internacional pagado con el dinero de los contribuyentes.


Así lo establece un informe de la Cámara de Cuentas de la República (CCRD) que pone en evidencia los privilegios económicos que recibieron los diputados y funcionarios durante el periodo 2010 hasta el 2013.


Además de su salario mensual, los congresistas reciben fondos para gastos de representación, bonificaciones, viáticos, gratificaciones, compensaciones, dietas por cada día que asisten a trabajar, alimentos y dinero para combustible. Todo esto sin incluir las exoneraciones para importar vehículos de lujo libres del pago de los impuestos.


El paquete de facilidades incluye fondos para la compra de regalos para el Día de las Madres, juguetes para el Día de Reyes y hasta para comprar los ingredientes para las habichuelas con dulce en los días de Semana Santa.


En el reglón de gastos personales, la Cámara de Diputados desembolsó por concepto de dietas y representación la suma de RD$ 722 millones 374 mil en el período auditado.


También recibieron viáticos dentro y fuera del país por la suma de RD$ 448. 2 millones durante el periodo fiscalizado, pasando de RD$ 90 millones en 2010, a RD$165.4 millones en 2013.


Por si fuera poco, los congresistas y funcionarios de la Cámara baja retiraron en compensaciones directa 128. 9 millones, unos 33 millones de pesos por año.


Otros beneficios de los diputados y funcionarios son los fondos destinados a gratificaciones y bonificaciones que sumaron 741 millones en dicho periodo, tomando en cuenta que la cámara de Diputado no es una empresa generadora de recursos.


Los gastos no personales de la Cámara de Diputados incluyeron otras partidas para viáticos por la suma de RD$ 538. 8 millones. Y no conforme con esos los legisladores y el personal administrativo consumieron RD$ 270 .7 millones adicionales en comidas y debidas.


Cada año los congresistas y funcionarios se comen y beben entre 67 y 73 millones de pesos, cuando la ración diaria de un policía apenas es de 10 pesos diarios, unos 300 cada mes.


Los honorables diputados también disfrutaron de asignaciones de combustibles y lubricantes por un monto de RD$ 218. 7 millones, para el consumo los vehículos que igualmente recibieron exonerados.


Según el informe de la CCRD, los diputados recibieron más de 1,000 millones de pesos entre el 2010 y 2013, para supuestas donaciones de electrodomésticos y repartir raciones alimentarias entre los militantes de sus partidos.


Estos fondos fueron incrementados de 29. 8 millones en 2011, a RD$ 593.3 millones en 2012, para el año siguiente apenas se redujeron a RD$ 408.3 millones; dinero gastado sin supervisión de los organismos de controles financieros del Estado.


En la piñata de los diputados también hay fondos para la compra de trajes. Durante los años auditados la Cámara de Diputados gastó por ese concepto la suma de RD$ 32.2 millones.


Los congresistas y funcionarios también disfrutan de un seguro de salud internacional y otro de vehículos, que costaron a los contribuyentes la suma de RD$ 448 millones de pesos, entre el 2010 y 2013.


Aunque la auditoría de la Cámara de Cuentas de la República no hace observaciones a los beneficios y gastos de los diputados, los mismos resultan un insulto a los salarios que reciben la mayoría de los servidores públicos incluyendo a policías, militares, médicos y otros empleados que apenas sobreviven.