Papa


El papa Francisco dijo a los fieles congregados en la plaza de San Pedro el domingo que el robo de documentos del Vaticano fue “un delito” al tiempo que se comprometió a seguir con la reforma de la institución.


Esta es la primera vez que el pontífice aborda directamente la información publicada en dos libros que salieron a la venta la semana pasada y que se basan en documentos filtrados. En los textos se cuenta cómo codiciosos prelados vaticanos se resisten a las iniciativas de Francisco para reformar las finanzas y la administración la Santa Sede.


Francisco dijo el domingo que “este hecho triste no me distraerá de la obra de reforma”.


El pontífice consideró que el robo de los documentos es “un crimen” y calificó su publicación de “acto deplorable que no ayuda”. Subrayó que los documentos fueron el resultado de una reforma que él instauró y que ya se habían tomado medidas para solucionar los problemas, que han comenzado a mostrar resultados.