IMAGEN-16424056-2La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró este sábado el fin de la epidemia de ébola en Sierra Leona, donde el virus causó la muerte de cerca de 4.000 personas y sumió su economía en una fuerte recesión.


“Hoy, 7 de noviembre de 2015, la Organización Mundial de la Salud declara el fin de la epidemia de ébola en Sierra Leona”, anunció Anders Nordstrom, responsable de esta agencia de la ONU para Sierra Leona, en una ceremonia en la capital, Freetown, desatando una gran ovación entre los numerosos asistentes.


Esa epidemia, la más grave desde que se identificó el virus en el centro de África en 1976, causó más de 11.300 muertos entre los casi 29.000 casos registrados, un balance que podría ser inferior a la realidad, según la propia OMS.


La OMS declaró Liberia libre de ébola el pasado 3 de septiembre, tras un primer anuncio en mayo, que tuvo que ser desmentido en junio cuando reapareció el virus. Los nuevos casos señalados en la vecina Guinea, sobre todo en la provincia de Forecariah, cerca de la frontera con Sierra Leona, obligan a seguir siendo prudentes.


Sierra Leona, que ha recibido críticas por algunas de las medidas extremas que tomó para erradicar el virus, por ejemplo el confinamiento de toda la población en septiembre de 2014 y en marzo de 2015, ha sufrido los estragos de la larga batalla contra la enfermedad.


“Gracias a Dios todo acabó y ahora vivimos en paz”, dijo Mamie Kabia, de 25 años, miembro de un grupo de expertos encargados de enterrar los cadáveres altamente contagiosos durante la crisis.


Además de las pérdidas humanas, la epidemia tuvo un efecto devastador sobre la economía de Sierra Leona, donde una de las guerras civiles más sangrientas del continente dejó unos 120.000 muertos y miles de mutilados entre 1991 y 2002.


Según el Banco Mundial, la economía debería registrar pérdidas de al menos 1.400 millones de dólares este año, y una recesión “sin precedentes” del 23,5% del PIB. Al impacto económico causado por la epidemia se añadieron la fuerte caída de los precios mundiales del hierro y el derrumbe del sector minero, ya que los inversores internacionales huyeron del país por miedo al virus.