151113153738_agua_624x351_robertb.larsen_nocreditBajo las frías aguas de un pintoresco fiordo en el norte de Noruega se esconde una masa gelatinosa y rosada que amenaza con destruir las redes de los pescadores locales. Es un manto viscoso de una consistencia similar a la margarina que yace a cientos de metros de profundidad.


Su presencia fue reportada inicialmente en agosto por pescadores en el fiordo de Lyngen y, ahora, está convirtiéndose en una suerte de plaga. ¿Pero qué es en realidad este moco pegajoso?


Según científicos del Instituto de Investigación Marina de Noruega, esta sustancia está compuesta por medusas –también llamadas aguavivas o aguamalas– muertas o moribundas.”Sabemos que son aguamalas, pero no sabemos exactamente de qué especies se trata”, le explicó a BBC Mundo Tone Falkenhaug, investigadora de dicha institución. Una posibilidad es que sea Ctenophora Beroe, una especie que produce una sustancia pegajosa para atrapar a su presa. Actualmente, hay un equipo de investigadores en la zona tomando muestras para analizar el ADN y verificar a qué grupo o especie pertenecen los restos de estos animales.


La sustancia obstruye los equipos de pesca. Foto: Instituto de Investigación Marina de Noruega. Por el momento, no hay mucho que puedan hacer. Afortunadamente,“el ciclo de vida de estos animales es muy corto
de alrededor de un año- y los períodos de concentración son cortos también: así como aparecen, vuelven a desaparecer”. “El fenómeno no representa una tendencia. Esperemos que desaparezcan, porque son un gran problema”, concluye la investigadora.