Alemania


El presidente de la Oficina Federal de Investigación Criminal (BKA) alemana, Holger Münch, informó hoy de que alrededor de 43.000 personas forman parte de círculos islamistas en Alemania y que, de ellos, en torno a 420 son considerados potencialmente peligrosos.


En una entrevista con el diario “Die Welt” tras los atentados de París, Münch recordó que el terrorismo islamista ataca los valores europeos, con lo que Alemania también está en su punto de mira.


Según destacó, el trabajo coordinado de las fuerzas de seguridad ha permitido evitar once atentados en el país, pero en París se ha demostrado que el riesgo del terrorismo internacional es “alto” y que Alemania también puede verse afectada.


“Hay un riesgo serio, pero no tenemos indicios concretos que apunten a planes de atentados”, subrayó


Los yihadistas, explicó, son más jóvenes de lo que lo eran hace unos pocos años y se radicalizan mucho más rápido; en ocasiones pasan pocos meses o pocas semanas hasta que una persona decide viajar a Siria.


Muchos tiene un historial criminal a sus espaldas y, a menudo, antes de viajar al extranjero para unirse a la yihad entran en contacto en Alemania con grupos salafistas, como los que se dedican a repartir el Corán.


Según los datos de la BKA, más de 750 islamistas han salido desde Alemania con destino a Irak y Siria y se tiene información de setenta que han regresado tras recibir formación militar o incluso con experiencia de combate.


Münch subrayó que no hay evidencia alguna de que en Alemania hayan entrado terroristas entre las oleadas de solicitantes de asilo.


Según explicó, se han estudiado hasta cien casos de posibles yihadistas o criminales de guerra entre los refugiados, casi siempre tras recibir información de otros solicitantes de asilo, pero en la mayoría de los casos se trataba de confusiones o de intentos de desacreditar a otra persona.


En la actualidad hay abiertas diez investigaciones.


Por otro lado, el presidente de la BKA alertó del creciente número de agresiones contra albergues de refugiados: 700 en lo que va de año, entre los que destacan 110 delitos violentos y cerca de 60 incendios provocados.


Son cifras mucho más elevadas que las de años anteriores que apuntan a una creciente radicalización, advirtió Münch sin descartar el riesgo de que en ese contexto se desarrollen “estructuras de tipo terrorista”.


“Nos lo tomamos muy en serio”, aseguró el jefe policial, quien acusó directamente al partido Alternativa para Alemania (AfD) y el movimiento “Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente” (Pegida) de favorecer esa radicalización con mensajes contra los refugiados.