Dominicanos


Dos dominicanos identificados como Ramón Rivas y José Rodríguez fueron apresados con 141 libras de heroína en el edificio marcado con el número 2830 de la avenida Sedgewick con la calle 197, del sector Kingsbridge Heights en El Bronx. La droga tiene un valor aproximado de 30 millones de dólares, equivalente a 1,350 millones de pesos dominicanos, informaron las autoridades.


Agentes especiales de la Administración y Control de Drogas de Estados Unidos en Nueva York (DEA), detectives, agentes de la Policía de la ciudad y del estado venían investigando desde hacía varios meses la distribución de heroína que llevaban a cabo los criollos en la región noreste del territorio norteamericano, y al sorprenderlos cuando se encontraban en un Jeep Cherokee estacionado frente al mencionado edificio, procediendo a revisarlo, encontraron en un compartimiento oculto del vehículo las primeras 48 libras, envuelta en 22 paquetes en forma de ladrillo.


Luego las autoridades decidieron requisar el apartamento 1J en el mismo inmueble, donde vivía uno de ellos, y allí fueron encontradas 13 libras en el piso del armario del dormitorio, y luego 31 libras en un compartimiento oculto en la pared de la puerta de entrada del armario, así como $50 mil dólares en efectivo en la misma pared.


Los vecinos dicen que rara vez vieron los hombres y se sorprendieron con la operación policial en un sector tranquilo, donde residen cientos de quisqueyanos.


Luego de intensos interrogatorios, los miembros de la Fuerza de Tarea buscaron una unidad de almacenamiento perteneciente a Rodríguez ubicada en un almacén público de alquiler, ubicado en la avenida Nepperhan número 400 en Yonkers, y allí las autoridades encontraron la cantidad de 9 libras.


El agente especial James J. Hunt manifestó que esta carga masiva de heroína estaba destinada a las calles de NY, y la División de la DEA se ha apoderado de un tercio de todas las incautaciones por la agencia en los EE.UU.


Rivas y Rodríguez están acusados de posesión criminal de una sustancia controlada en primer grado, y posesión criminal de una sustancia controlada en Tercer Grado. Fueron procesados ​​en la Corte Criminal de Manhattan, en el 100 de la calle Central, en el Down Town, por el juez Robert Kalish. Los dominicanos ​​no se declararon culpables.