imageDong Nguyen, el ‘inventor’ de la última sensación en juegos para móviles Flappy Bird, ha retirado su creación de la App Store y de Google Play a raíz de las acusaciones de plagio descarado.


La semana pasada, Nguyen contó a The Verge que su juego simplón -en el que los jugadores, en una mecánica calcada a tantos otros, tocan la pantalla para mantener al pájaro volando sin que se estrelle contra las tuberías- estaba generando 50.000 dólares al día con la publicidad in-app, gracias a su muy extendida popularidad.


Las acusaciones de plagio llegaron desde varios frentes, pero quizá una de las más sonadas fue la del blog Kotaku , que señalaba directamente las sospechosas similitudes entre Flappy Bird y ciertos gráficos reconocibles del clásico Super Mario Bros. de Nintendo. Tras alzarse multitud de voces contra el producto, Nguyen explicó en su Twitter cómo se sentía: “Puedo decir que Flappy Bird es un éxito mío. Pero también arruina mi sencilla vida. Así que ahora lo odio”.


También en Twitter el responsable del juego dejó otra declaración un tiempo después: “Lo siento, usuarios de Flappy Bird, en 22 horas retiro Flappy Bird . No puedo seguir aguantando esto”. Fue esa declaración, junto a la consecuente retiración de la app (ya no se puede descargar, aunque todavía funciona si ya lo hiciste), lo que ha provocado quizá la parte más alarmante de toda la historia, pues fans se volvieron contra Nguyen y enviaron amenazas de muerte y suicidio desde la misma red social.


El experto en ‘social media’ Eli Langer ha confeccionado esta línea temporal de los sucesos vía Twitter, en la que el responsable del juego recibe amenazas de asesinato por declarar su intención de borrar el juego tras la indeseada atención que había recibido. La furiosa reacción de los fans indica lo popular que se ha vuelto el juego en poco tiempo. Tanto, que ahora los oportunistas están intentando sacar provecho de esa popularidad y hacer una buena caja vendiendo teléfonos iPhone con la app pre-instalada vía eBay ( 1 , 2 , 3 ), en subastas cuyas pujas ya alcanzan los 99.900 dólares (más de 73.000 euros).


Es una situación complicada se mire por donde se mire. Si bien existe una evidente ración de homenaje en el diseño del juego, vuelve a prender el debate sobre inspiración frente a copia descarada en los videojuegos (y el doble rasero de tiendas digitales como la de Apple según qué casos). Queda abierto a interpretaciones dónde queda Flappy Bird en esa discusión.


Lo que sí es de sobra sabido es que hay gran cantidad de juegos calcados a Flappy Bird disponibles en el mercado, por lo que los jugadores que busquen un título de la misma premisa lo tienen muy fácil, aunque el juego que descarguen no sea el protagonista de una extraña fiebre ni tenga las mismas tuberías otrora inspeccionadas por legendarios fontaneros.