13904139316504 (1)La heredera Tamara Ecclestone, de 29 años, hija del mandamás de la Fórmula 1 Bernie Ecclestone, ha protagonizado una rocambolesca serie de acontecimientos en torno a un coche Lamborghini Aventador, de 456.000 euros, que le regaló a su ex novio Omar Khyami. El caso ha llegado al Alto Tribunal y el juez ha calificado a Tamara de “mentirosa”. Ella, embarazada de siete meses, el lunes recibió la sentencia judicial y el martes se dejo fotografiar comprando, o mirando, un nuevo Lamborghini.


El noviazgo de Tamara Ecclestone y Omar Khyami era algo así como el de los famosos toreros o jugadores de futbol: se sabía públicamente casi todo. Se hicieron novios en el 2010 y en abril del 2012, para el 38 cumpleaños de Khyami, ella le regaló un coche, que no era precisamente un utilitario, sino un Lamborghini Aventador, de 456.000 euros. Los enamorados sólo se pasearon tres meses con el vehículo por las calles de Londres porque en julio del mismo año se separaron.


Omar era el novio que más le había durado. Más de dos años juntos. Tamara pronto empezó a salir con Jay Rutland con el que se casó en junio del año pasado. Ni un año había transcurrido desde la ruptura con Omar en julio del 2012. Mientras preparaba la boda, en abril del 2013, reclamó judicialmente a su ex novio el Lamborghini aduciendo que éste intentaba venderlo al extranjero y el regalo se mantenía mientras fuese de la propiedad de Omar, pero debía volver a ella si el ex novio quería deshacerse del vehículo. A Omar le resultaba caro mantener el seguro y los impuestos del coche.


Con la demanda de Tamara empezó el embrollo judicial que ha acabado esta semana con la Ecclestone sin modelo automovilístico y con unas facturas enormes (para muchos) de gastos legales y compensaciones. Pero a ella, heredera de profesión, no le va de millón arriba o millón abajo a pesar de que su padre Bernie Ecclestone será juzgado en Alemania por soborno y ha dimitido de sus cargos en la Fórmula 1 internacional, al menos, mientras esté bajo sospecha.


El juez que ha llevado el caso ha calificado a Tamara “mentirosa” y ha adjudicado la propiedad del vehículo a Omar Khyami. Además Tamara deberá hacer frente a los gastos legales de 120.000 euros, que ha costado el proceso, y deberá compensar a dos intermediarios, marchantes de coches, con unos 27.000 euros. Las dos firmas de intermediarios automovilísticos que procesaban la venta del vehículo a terceras partes se han visto perjudicadas por la demanda de Tamara, quien les deberá compensar por haber perdido la venta con el jaleo provocado con el Lamborghini Aventador. Además de perder el coche, pagar los gastos del juicio y compensar a los perjudicados, tendrá que pagar también a sus abogados.


Pero a Tamara nadie le amarga la vida. El lunes se publicó la sentencia y el martes ella se dejo fotografiar, en sus mejores poses de muñeca Barbie, en un concesionario de Lamborghini en el barrio de Kensingthon en el que ella reside en el sur de Londres. Mientras, su marido, Jay Rutland, que no disponía de profesión conocida cuando se casó, acompaña ahora a Bernie Ecclestone en su papel de mandamás de la Fórmula 1. Los coches son el negocio de la familia, y los de ellos son los más rápidos. Tamara no quiere dar por bueno el refrán que dice, “en casa del herrero, cuchillo de palo”.