Los habitantes de la ciudad rusa de Kazán amanecieron el lunes con la salida de tres soles en el cielo y un insólito arco iris invernal sobre la línea del horizonte.


Al día siguiente, este martes, en otra ciudad rusa llamada Samara se pudo observar la misma escena. Los astrónomos locales aseguraron que no era para alarmarse y que esos efectos ópticos son llamados ’parhelio’.


Científicos explicaron que este fenómeno se debe a nubes compuestas de diminutos cristales de hielo en suspensión en la troposfera, a alturas comprendidas entre 5 y 10 kilómetros.


Los casos de tres soles son característicos en las zonas frías del planeta y tanto en la provincia de Samara como en Kazán se registran temperaturas de hasta 24 grados bajo cero en estos días.


Incluso el fenómeno fue descripto en un relato del escritor británico Jack London, The Sun-Dog Trail. Pero la mayor parte de los testigos aseguraron en redes sociales que presenciaban este espectáculo por primera vez y que nunca habían oído hablar de ello.