3-8NDcasoDeinimarSanchezDeinimar del Carmen Sánchez Contreras (19) vio cómo su vida se desvanecía tras ser apuñalada en el cuello por Oskin Zambrano (21), alias el “Pipi”, su novio, quien silenció su agonía degollándola. Quienes lo vieron salir de la casa, ubicada en el barrio Sabana Grande de la parroquia Marcial Hernández, municipio San Francisco, dijeron que iba tranquilo y como si nada.


La madre del homicida fue la primera en verlo salir de la vivienda, luego de una discusión que la pareja sostuvo en el cuarto que ambos compartían. Ella pensó que se trataba de otra pelea más. Sin embargo, el silencio que se apoderó de todo el lugar después de los gritos que la pareja se lanzaba llamó su atención por lo que se dirigió hasta la habitación. Sobre la cama y cubierta de sangre estaba la joven, muerta.


Ana Hilda Sánchez, tía de la víctima, explicó que la pelea que sostuvo su sobrina con Zambrano era porque ella salió a buscar su uniforme escolar. “Lo iba a dejar otra vez. Tenía pensado irse para que su madre, en el barrio Integración Comunal, para retomar sus estudios, pero a él no le gustó”. Señaló que el 26 de diciembre la pareja sostuvo una discusión similar y ella terminó con él, pero dos días después retomaron la relación.


La pariente señaló que en varias oportunidades Zambrano amenazó con matar a Sánchez si esta lo dejaba por cualquier razón. Sospecha que aunque él se tardó en cumplir con su amenaza ya había un antecedente de violencia de género. “Creo que el ‘Pipi’ la golpeó en varias oportunidades, pero ella nunca lo denunció. Ella nunca tomó en cuenta lo que nosotros le decíamos para que dejara de una vez por todas a ese vago”.


La suegra de la víctima estaba sola en la casa para el momento en el que realizó el hallazgo. Llamó a un vecino para que la ayudara a trasladar a la joven al ambulatorio El Silencio. Para cuando ingresaron a la emergencia con la muchacha en brazos los médicos no tenían nada que hacer. Solo quedaba notificar a los familiares sobre el suceso.