bonoSANTO DOMINGO.- El Centro Bonó,  junto a la Compañía de Jesús de la Iglesia Católica,  realizó este domingo el lanzamiento de la campana “Hospitalidad hacia la población migrante”, con la  se busca llevar a la práctica el mensaje del papa Francisco que pide un trato justo y digno a los migrantes y refugiados, y promover una cultura de acogida.


El lanzamiento lo hicieron  los  padres Fernando Polanco, presidente de la Conferencia de Religiosos Dominicanos, y Mario Serrano, coordinador del evento, en  el marco de la celebración  Jornada Mundial del Emigrante y el Refugiado, auspiciada y  promovida por la Santa Sede en varios países simultáneamente.


El eje central de la campaña son acompañar, sensibilizar e incidir en que se dé un trato más justo y humano a las personas que llegan a terceros países, en este caso la República Dominicana, en condiciones vulnerables y de extrema pobreza, según explicó Serrano, coordinador de la Red de Migrantes y Refugiados (RJMR).


Durante la rueda de prensa donde se anunció la campaña, se presentó un video con un mensaje del padre Jorge Cela sobre la cultura de la hospitalidad y los trabajos que en ese sentido viene desarrollando en varios países de la región la Compañía de Jesús.


Serrano explicó que  la hospitalidad debe traducirse en políticas públicas para mejorar las condiciones de vida de los emigrantes. En consonancia con esto, la campaña persigue romper las barreras que impiden la convivencia amistosa y civilizada entre personas de origen distinto residiendo en el país, frecuentemente enturbiadas por el prejuicio racista.


Hasta el momento, 26 entidades se han asociado a la campaña, entre ellas varias parroquias, radios católicas, las escuelas radiofónicas y la revista Estudios Sociales. Por otro lado, Serrano saludó el decreto que prohíbe la deportación de inmigrantes haitianos mientras se esté desarrollando el plan de regularización propuesto por el gobierno.


Añadió que es este un aspecto importante de la hospitalidad que promueven porque viene a aliviar la situación que viven los inmigrantes irregulares, a quienes la Iglesia está en disposición de acompañar en los trámites que permitirán la regularización de su estatus migratorio.


El religioso recordó, no obstante, que esa no es la situación de los dominicanos de ascendencia haitiana que han sido  desnacionalizados por la sentencia del Tribunal Constitucional. La actividad se llevó a cabo en el local del Centro Bonó, ubicado en la calle Josefa Brea, en sector La Fuente, en la Capital.