taiLa primera ministra de Tailandia ha anunciado esta mañana la disolución del Parlamento y la convocatoria de elecciones generales dentro de 60 días.


De esta forma pretende poner fin a las protestas antigubernamentales que hace más de un mes ocupan algunos barrios céntricos de Bangkok. El anunció, sin embargo no satisface a la oposición, temerosa de perder los comicios y preferiría que el rey Bhumibol designara directamente al próximo jefe de Gobierno.


“Después de consultarlo con varias partes, he enviado el decreto real para pedir la disolución del Parlamento”, ha declarado la premier indicó Yingluck en un discurso emitido por televisión. Es su último cartucho para devolver la calma a las calles e intentar evitar un golpe militar, así como ver refrendado su poder a través de los comicios.


Yingluck Shinawatra se ha visto abocada a convocar a los tailandeses a las urnas después de que ayer la oposición conservadora del Partido Demócrata anunciara que sus parlamentarios renunciarían en bloque a sus escaños palamentarios. Justificarán para ello que no aceptaban a Yingluck como jefa de Gobierno.


El anuncio de la primera ministra no satisface, sin embargo las expectativas de la oposición. Llevan más de una década encadenando derrotas, debido a que su granero de votos se limita a Bangkok y el sur del país. Esta razón justificaría que sigan apoyando las movilizaciones callejeras contra lo que definen como la “batalla final” contra la corrupción del “régimen Thakin”. Una definición que utilizan para justificar las manifestaciones antigubernamentales, en las que acusan a Yingluck de estar en manos de su hermano mayor y exprimer ministro, Thaksin Shinawatra, auto exiliado para evitar una condena por corrupción.


La mandataria advirtió que si los antigubernamentales y partidos opositores no aceptaban la medida o los resultados que arrojen las elecciones, la crisis política no haría más que agravarse.


Yingluck recordó, en este sentido, el caos posterior a las elecciones generales celebradas en el 2006, a las que el Partido Demócrata rechazó presentar un candidato y que desembocaron en un golpe de estado por parte de los militares.