embEl embajador de la República Dominicana en Londres, Federico Alberto Cuello Camilo, refutó el artículo “Storm in Hispaniola” (Tormenta en la Hispaniola) publicado en la revista británica “The Economist” al entender que con este la editora se une a la campaña global contra las decisiones soberanas de la República Dominicana en temas de migración y nacionalidad.


En carta al editor de la revista, Cuello sostiene que “la inaceptable campaña internacional contra la República Dominicana” pasa por alto que, excluido Haití, su país genera más empleos para los haitianos que todo el resto del Caribe, pese a que Haití suscribió el Tratado Revisado de Chaguaramas en 2003, en virtud del que todos los miembros de Caricom tienen derecho a la libre movilidad de personal calificado y profesional, así como a los trabajadores por contrato estacional.


Servicios básicos


El diplomático afirma que “la República Dominicana es un país apegado estrictamente al imperio de la ley, al respeto de los derechos humanos y al pleno cumplimiento de las obligaciones adquiridas en tratados internacionales. Es un país que cuenta con una acendrada tradición de acceso no discriminatorio a los servicios públicos”.


Como prueba de eso señala que es en los hospitales dominicanos, donde nacen gran parte de los hijos de los haitianos, dado que la mayoría de los hospitales en Haití son privados. “Cerca del 18% del presupuesto de salud cubre las necesidades haitianas en nuestros centros de salud”. 


Agrega que las escuelas dominicanas educan a dos de cada cinco niños haitianos, debido a la privatización de la mayoría de las escuelas haitianas. Además, miles de haitianos asisten a universidades, pagando las mismas tarifas que los dominicanos y 15,000 de ellos estudian con becas financiadas por el gobierno dominicano.