El obispo de la diócesis de San Francisco de Macorís, monseñor Fausto Ramón Mejía Vallejo, reveló que el papa Francisco le externó que tiene el corazón “como atravesado por una daga” por los hechos de pederastia que cometió en el país el exnuncio apostólico, Jósef Wesolowski.


“Hace un mes y algo yo estuve en Roma en un encuentro de obispos y el último día tuvimos  un encuentro con el Papa Francisco. Él llegó muy sencillamente y después que nos habló a todos fue conversando uno por uno y cuando yo hablé con él, él con una sonrisa muy clara, pero cuando le dije que soy de la República Dominicana, de esa sonrisa se puso muy serio y me dijo esta frase: yo tengo el corazón como atravesado por una daga del dolor por lo que ha pasado en la República Dominicana”, relató.


El religioso dijo que el Sumo Pontífice se detuvo por un buen rato a conversar con él sobre el tema y a exhortarle que por los hechos que cometió el exnuncio la labor pastoral no se puede detener. “Después de eso yo no soporté y me tuve que sentar e incluso los demás obispos me preguntaron que por qué el Papa Francisco duró más conmigo que con todos los otros… El Papa se conmovió y muy fuerte”, contó.


Para el obispo de San Francisco de Macorís, la actitud del Santo Padre refleja el alto nivel de preocupación por esos hechos. Calificó de muy doloroso los actos de miembros de la iglesia católica de abusos a menores porque los sacerdotes están llamados a practicar el bien. Dijo que el comportamiento inadecuado del exnuncio y otros sacerdotes no ha disminuido para nada la fe y devoción que siente la gente por la iglesia católica.


“Yo voy a todas partes y a gente sencilla no le ha afectado eso, pero naturalmente que eso influye en la imagen de la iglesia y cada escándalo es algo muy doloroso”, reflexionó. El religioso se quejó por la dimensión que le dan los medios de comunicación a ese tipo de acciones cuando son cometidas por miembros de la iglesia porque a veces dejan la impresión de que todos sus integrantes son iguales.


El obispo de la diócesis de San Francisco de Macorís fue entrevistado en el Almuerzo Semanal de elCaribe, que encabezó el director del periódico, Osvaldo Santana; el jefe de Redacción, Héctor Marte y los editores de Economía, Héctor Linares, y del portal, Sandra Guzmán.


“La sociedad dominicana se ha ido desgarrando”


Para el obispo de San Francisco de Macorís, en este momento la República Dominicana está viviendo una situación nunca antes vista que se evidencia en la inversión de valores. “La sociedad dominicana se ha ido desgarrando, hay una inversión de valores, los valores se han ido deteriorando y esa es una realidad que debemos trabajar de manera integral”, apuntó. Puntualizó que la mayor razón para esa inversión de valores, la mayor responsable es la familia. “En cualquier sociedad sus valores fundamentales están en el ámbito familiar y lo que los dominicanos somos y hemos sido está en el hábitat familiar, pero la familia está muy deteriorada”, se quejó.


Dijo que la cantidad de divorcios que se están registrando es una muestra de esa realidad y que sólo en las provincias La Vega y Santo Domingo se registran el 74% de las separaciones legales que se producen en el país.


Observó que en el caso de Santo Domingo es una de las provincias más violentas y que eso es un reflejo del deterioro familiar.


“Cuando hay un divorcio los que sufren son los hijos, porque eso les crea inestabilidad, porque si el muchacho no recibe verdaderamente el cariño de papá y mamá  eso es lo que ha creado una sociedad que ha perdido el horizonte”, dijo.  Fue reiterativo en que el problema fundamental del deterioro social es el detrimento familiar por lo que llamó a retomar los valores fundamentales.


Educación es responsabilidad de todos los dominicanos


Monseñor Mejía Vallejo sostuvo que el país ha caído en una situación muy penosa a nivel educativo y dijo que con la asignación del 4% del producto interno bruto (PIB) es un comienzo para mejorar el sistema. “Pero yo pienso que el 4% no es solamente que lo ponga el Gobierno, el 4% tienen que ponerlo también los empresarios, los directores de escuelas, los profesores y la familia”, dijo.  Deploró la baja calidad del cuerpo docente en el país y la falta de vocación porque “aquí hay quienes se enganchan a profesores porque no encontraron otra cosa que hacer y eso es una barbaridad”.


“El maestro ya no es una figura en la que la gente pueda confiar, el sacerdote tampoco es una figura, porque nosotros antes éramos una figura, porque somos fruto de la sociedad y la sociedad dominicana está arrabalizada”, deploró el obispo.