medicinasUna serie de medicamentos obsoletos y una asignación de RD$3,000 en cobertura es todo lo que ofrece el Plan Básico del Seguro Familiar de Salud, establecido en la ley 87-01, a pesar de los esfuerzos realizados para que se amplíen los dos renglones.


Los años pasan, al igual que las demandas de varios sectores para que se incluyan medicinas de mayor efectividad para la salud, pero todo ha sido en vano y, a pesar de los reclamos, el catálogo de medicamentos está como cuando nació en el 2007: con el mismo inventario y la cobertura sigue con el mismo monto.


El Consejo Nacional de Seguro Social (CNSS) es el órgano encargado de aprobar todas las ejecuciones del Sistema Dominicano de Seguridad Social, entre la que está la inclusión de nuevos medicamentos, los cuales pueden ser propuestos por la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (Sisalril), el Instituto Dominicano de Seguros Sociales (IDSS) y el Ministerio de Salud Pública.


Precisamente en julio de este año la Sisalril propuso al CNSS “una profunda ampliación del Plan de Servicios de Salud (PDSS)”, que incluía, entre otras cosas, 3,708 nuevos procedimientos, servicios y medicamentos. En este último renglón sugirió 184 medicinas ambulatorias.


La Sisalril dijo que su propuesta le tomó un año de consultas e incluyó, además, 2,669 procedimientos quirúrgicos; 329 pruebas de laboratorios; 447 servicios de apoyo diagnóstico; 73 de radioterapia y 4 procedimientos y consultas para trasplante de órganos.


“El catálogo de medicamentos no se ha modificado nunca, en seis años, y nunca se han incrementado los 3,000 pesos de medicamentos, que siguen siendo los mismos RD$3,000 que en el 2007, como que no ha habido inflación en los medicamentos, cuando todo el mundo sabe que los medicamentos, en el sector salud, son los que registran la mayor inflación. Quiere decir que al día de hoy los pacientes están recibiendo menos de 500 pesos en relación al 2007”, dijo el cardiólogo y docente Fulgencio Severino, experto en el tema.


Sostiene que el CNSS, del cual formó parte cuando fue director ejecutivo de la ARS del Colegio Médico Dominicano (ARS-CMD), no está interesado en cambiar esa realidad, debido a que su política está orientada a restringir el uso de los medicamentos y aumentar las ganancias de los agentes de intermediación.


Puso como ejemplo a pacientes con problemas cardíacos y de hipertensión, a quienes sólo se les cubre un antiagregante plaquetario “cuando ya nosotros vamos por tres antiagregantes plaquetarios nuevos que no están  incluidos en el catálogo”. “Y este modelo acepta que es preferible que un paciente haga un infarto o una trombosis cerebral por no garantizarle otro antiagregante plaquetario, porque no está incluido en el catálogo”, se lamenta.


Añadió que para el 2007 se usaban sólo tres medicamentos antihipertensivos, pero que estos provocan efectos secundarios negativos en un 30% de los pacientes y que en estos casos el tratamiento a indicar (que son los sartan) “no están aprobado en insuficiencia cardíaca a menos que sea en dosis muy alta”.


La realidad de la poca cobertura de medicamentos ha sido planteada en varias ocasiones por Nélsida Marmolejos, directora Nacional de Información y Defensa del Afiliado  (Dida), quien ha dicho que las medicinas que se indican a los pacientes están desfasadas.


Agregó que en esa dependencia reciben a cientos de pacientes solicitando cartas de no cobertura de medicamentos para así poder tener acceso a planes de ayuda del sector oficial, lo cual entiende debe cambiar.


Para Humberto Salazar, coordinador de la Comisión Ejecutiva de Reforma del Sector Salud (CERSS), la situación es producto de la falta de voluntad de los gobiernos. Sin embargo, aclara que se está trabajando para corregirla y adelantó que se está implementando un proyecto de receta electrónica con un nuevo catálogo de medicamentos. Explicó que “el Ministerio de Salud Pública no ha cumplido su papel, porque el papel del Ministerio es ser el rector del sistema y al ser el rector del sistema establece las reglas del juego para provisión de medicamentos”. “Esa es una tarea pendiente que tiene el Sistema Dominicano de Seguridad Social”, agregó al explicar que hace cuatro años, junto al Seguro Nacional de Salud (Senasa), Programa de Medicamentos Esenciales (Promese)  y el Ministerio de Salud Público, elaboró un catálogo nuevo de medicamentos que quedó pendiente de aprobación porque “se necesitaba una orden ministerial para que fuera ejecutado”


“En este momento estamos con los mismos actores para construir, dentro del proyecto de receta electrónica un catálogo nuevo de medicamentos. Este es un proceso largo que vamos a comenzar a trabajarlo ya en enero próximo”, indicó.


Salazar explicó que el proyecto de receta electrónica vincularía a las unidades de atención primarias con las farmacias electrónicas y se aplicaría en forma electrónica primeramente en las regiones ocho, siete y seis de Salud. “Por lo tanto, es urgente para nosotros que se presente un catálogo nuevo con la cantidad de sustancias activas que han sido desarrolladas en los últimos cuatro años”, agregó el médico, quien ha sido asesor del Poder Ejecutivo en materia de salud, miembro del consejo de Promese y de Senasa, al igual que presidente del Consejo Presidencial del Sida (actual Conavhisida).


Los culpables


El doctor Salazar atribuye el que no se haya cumplido con esta “justa” demanda de la población a tres razones: la primera, voluntad política (que incluye las tres últimas gestiones de Gobierno y el desconocimiento de los principales actores); la segunda, los intereses económicos que están vinculados al tema de medicamentos y en tercer lugar, la falta de regulación de parte del Estado. “El Estado debe asumir lo que está instituido en la ley 42-01, que dice que debe ser regulador del mercado de medicamentos y hasta este momento ese papel no se ha cumplido”, adujo.


Otras soluciones


El monto asignado a la cobertura de farmacia (RD$3,000) es algo en que los médicos consultados coinciden en que no es suficiente. En el caso de Severino, éste sugiere que esa cantidad debe llevarse hasta los RD$10,000 al año y que mientras tanto se les permita a los pacientes consumir la cifra en los medicamentos que indique el profesional hasta que se acaben los fondos.


“Claro que no son suficientes, no son suficientes ni para un tratamiento primario de cualquier enfermedad, entonces lo que falta de esos tres mil pesos es aportado por los bolsillos de cada uno de nosotros”, planteó, de su lado, Salazar, quien entiende que una solución sería indicar medicamentos de sustancias activas. “El camino hacia los genéricos es definitivamente el camino a la disminución al gasto de bolsillo de los medicamentos”, planteó.


“En el caso de España lo que se ha decidido, por una orden de su Ministerio de Salud, es que los médicos lo que receten sea la sustancia activa de los medicamentos, eso significa que cuando van a la farmacia, van de los baratos a los más caros, la sustancia activa se puede proveer por medios de medicamentos genéricos”, agregó.