prEl Senado de Puerto Rico despenalizó este miércoles la posesión de marihuana para consumo propio, de forma que la tenencia de hasta media onza (14 gramos) de esta planta se quedará en una infracción civil y dejará de estar castigada con tres años de prisión.


Tras una larga sesión legislativa y a través de una votación a viva voz, la Cámara alta de la isla caribeña abrió así paso este miércoles a una propuesta que, si es aprobada ahora por la Cámara baja y firmada por el gobernador, podría entrar en vigor a principios de 2014.


“Ahora la verá la Cámara de Representantes, que es algo más conservadora, pero, por lo que me llega, allí también cuenta con suficientes apoyos”, explicó a Efe el impulsor de esta iniciativa, el senador Miguel Pereira.


Luego “deberá ser firmada por el gobernador, que no suele aplicar su derecho a veto”, por lo que si el proceso no se ve interrumpido, “podría entrar en vigor a final de este año o comienzos del próximo”.


Aunque el proyecto inicial era más ambicioso y buscaba la despenalización de la tenencia de una onza completa (28 gramos), el Senado finalmente acordó este miércoles que hasta media onza se considere sólo infracción, lo que podría conllevar una multa máxima de 100 dólares (200 si se reincide y 300 si son tres veces).


Si la cantidad está entre media y una onza se podrá castigar con un máximo de 500 dólares y seis meses de prisión, y a partir de esa cantidad se mantendrán las penas actuales de tres años de prisión y multa de hasta 5.000 dólares.


En caso de reincidencia la pena obligatoria de reclusión es de seis años y cuando es una ofensa cometida en una escuela o institución el castigo se duplica.


“El cambio es de pura justicia. La noción de que uno debe cumplir prisión por un delito no violento ofende al sentido de la proporción y justicia de las penas”, defendió Pereira, del gobernante Partido Popular Democrático (PPD).


El senador ha sido fiscal federal por doce años, jefe de la Policía de Puerto Rico y secretario de prisiones, así que conoce de cerca la carga policial, judicial y penal que supone para el sistema la posesión de pequeñas cantidades de marihuana, castigada ahora con una pena obligatoria de tres años de prisión.