boleSANTO DOMINGO.- El precio de los boletos aéreos en República Dominicana está por encima del promedio de la región, según indica un análisis del Observatorio Político de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode).



El análisis compara, por ejemplo, que la ruta Nueva York-Kingston (Jamaica) es 95 kilómetros más larga que el trayecto Nueva York-Santo Domingo, sin embargo, el precio del boleto aéreo de este último destino es US$101.00 más caro.


Demuestra que igual ocurre con el trayecto Nueva York-Cancún, que es seis kilómetros más largo que el Nueva York-Santo Domingo, pero el boleto para este último destino es US$102.00 más alto.


El análisis, realizado por Fanny Vargas, coordinadora de la Unidad de Políticas Públicas del Observatorio, atribuye los altos precios a las tasas aduanales, que en el país llegan a representar hasta el 40% del costo total del boleto, como es el caso de la ruta Nueva York-Santo Domingo. También, al monopolio que se ha creado con la salida de varias aerolíneas del mercado dominicano.


Establece que frente a los destinos cercanos con los que el país compite por mercados turísticos, como Panamá y Costa Rica, “tenemos los mayores costos impositivos en los boletos aéreos”.


El análisis refiere que un boleto aéreo a República Dominicana paga ITBIS, con un porcentaje mayor que el de otros países de la región; US$20 por salida a todos los pasajeros, la tarjeta de turismo, que se exige a los visitantes extranjeros, por un monto de US$10.00, y el impuesto al combustible avtur. Este último fue rebajado en la reforma fiscal de 2012.


Espera rebajas


En el análisis también se destaca que, ante las subidas de precios de los pasajes aéreos desde abril pasado, el gobierno dominicano comenzó a evaluar la posibilidad de bajar el costo de los impuestos para fines de tráfico aéreo, y a buscar nuevas aerolíneas que permitan incentivar la competencia.


“Cabe esperarse que el costo de los pasajes descienda próximamente debido a estas medidas. Lo que sí es cierto es que la fijación de los precios de los pasajes aéreos y el peso de los impuestos sobre los mismos deben escudriñarse cuidadosamente”, sugiere el documento.


Y concluye que, “considerando que hay una diferencia sustancial entre las tasas que cobra el país y las de la región, es razonable pensar que una reducción de los impuestos que se traduzca en boletos más baratos sería un incentivo al turismo y beneficiaría a la diáspora dominicana”.