embaEl nuevo embajador estadounidense en la República Dominicana, James “Wally” Brewster, arribó ayer al país por el Aeropuerto Internacional de las Américas (Aila). El diplomático llegó acompañado de su esposo, Bob Satawake, a las 3:42 de la tarde en el vuelo comercial 1481 de la aerolínea American Airlines, procedente de Miami.



“Estoy muy complacido de estar hoy aquí, en la República Dominicana, nuestro segundo hogar, y estoy deseoso de presentar mis credenciales al presidente Medina como Embajador de los Estados Unidos ante la República Dominicana”, afirmó Brewster, quien fue recibido por el ministro consejero de la embajada estadounidense en el país, Daniel Foote y su esposa Claudia Foote.


Durante el breve encuentro con la prensa, Brewster dijo que en su calidad de diplomático, tanto él como su esposo buscarán fortalecer aún más las relaciones que durante la pasada década han desarrollado en el país.


También agradeció la confianza depositada por el presidente Barack Obama al nombrarle en esta importante posición “donde lo representaré a él y al pueblo estadounidense. Me satisface mucho más el haber sido seleccionado debido a los sólidos lazos que nos unen a este maravilloso país”.


Brewster fue ratificado por el Senado de los Estados Unidos el pasado 14 de noviembre y juramentado hace cinco días por el vicepresidente Joseph Biden, en Washington, D.C.


Una dilatada trayectoria


Oriundo de Lindale, Texas, el nuevo embajador, estudió Administración de Empresas, con especialidad en Mercadeo, y es un conocido activista de los derechos humanos por más de 30 años.


Durante la campaña presidencial de 2012, desempeñó el cargo de vicepresidente nacional del Consejo de Liderazgo de Gays, Lesbianas y Transexuales del Comité Nacional Demócrata.


El diplomático estadounidense fue vicepresidente Nacional del Círculo de Liderazgo de Obama, socio presidencial y miembro del Comité Nacional de Finanzas.


Sectores religiosos repudiaron designación


El nombramiento del diplomático estadounidense ha estado rodeado de controversia al saberse su condición de activista a favor de los derechos homosexuales. Una vez se conoció su designación, sectores religiosos, tanto católicos como protestantes, manifestaron su repudio a Brewster. La Iglesia evángelica llegó incluso a convocar un martes negro contra él.