mercEstados Unidos se ha convertido en el primer país que firma y ratifica la convención para controlar la emisión de mercurio que se adoptó el pasado 10 de octubre en Japón, informó el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA).


El tratado, denominado “Convención de Minamata sobre el Mercurio”, ha sido ya firmado por 93 países, pero es necesaria la ratificación de cincuenta para que pueda entrar en vigor.


La subsecretaria de Estado para Océanos y Asuntos Medioambientales Internacionales y Científicos de EE.UU., Kerri-Ann Jones, completó este miércoles el proceso de aceptación ante la ONU, indicó el PNUMA en un comunicado emitido desde su sede en Nairobi.


Jones calificó el tratado como un “importante logro para la salud de la gente en todo el mundo” y “un gran paso adelante para afrontar la exposición al mercurio”, una sustancia altamente tóxica que está presente en artículos de uso diario y en numerosos procesos químicos e industriales, así como en la minería artesanal de oro.


El director ejecutivo del PNUMA, Achim Steiner, se felicitó por la decisión de EE.UU., que ayuda a “allanar el camino para una nueva era de cooperación internacional sobre la contaminación del mercurio”.


La decisión norteamericana también impulsará “los esfuerzos globales para eliminar una amenaza sanitaria y medioambiental para la vida de las personas en todos sitios”, agregó Steiner.


El tratado mezcla medidas de obligatorio cumplimiento por parte de los gobiernos y otras de carácter voluntario para atajar el incremento de las emisiones de mercurio a la atmósfera y a mares y ríos, donde es absorbido por los peces y pasa de esa forma a la cadena alimentaria que culmina en el ser humano.


El mercurio causa graves problemas para la salud, como daños permanentes en el cerebro, riñones y en el sistema digestivo, aunque su impacto resulta aún más agudo en fetos, bebés y niños, ya que la toxina atraviesa la placenta y pasa por la leche materna.


La convención lleva el nombre de la ciudad japonesa de Minamata, víctima de la mayor intoxicación de mercurio de la historia (1956), en la que murieron 1.700 personas y otras miles quedaron gravemente enfermas o con discapacidades permanentes.