juchiLa Red Nacional por la Defensa de Soberanía interpuso, por ante la Fiscalía del Distrito Nacional, una denuncia en contra de los periodistas Juan Bolívar Díaz y Huchi Lora, a quienes califican de rebeldía, hostilidad y desobediencia a la patria.


Mientras era sometido el recurso decenas de personas se aglomeraron frente al Palacio de Justicia de Ciudad Nueva con pancartas y consignas en apoyo a la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) que  establece las condiciones para otorgar  la nacionalidad dominicana.


La denuncia  fue presentada por ante la fiscal Yeni Berenice Reynoso, por la entidad que representada por el historiador Manuel Núñez Asencio, a través de sus abogados Elpidio Ramírez y Rafael Elena Regalado.


En la denuncia  piden que se investigue también instituciones como Participación Ciudadana que, a su juicio, reciben fondos millonarios de gobiernos y agencias extranjeras, y que dicen  coinciden con el mismo interés de desacatar, desobedecer y desacreditar la sentencia del Tribunal Constitucional y el Plan de Regularización de Extranjeros que ella ordena.


“Solicitamos el interrogatorio formal de los señores Juan Bolívar Díaz, Huchi Lora y los directivos de Participación Ciudadana, Roberto Álvarez y Rosalía Sosa, a los fines de comprobar la incitación al desacato de la sentencia, así como investigar la asignación de fondos internacionales que se están implementando para obstruir y hostilizar la aplicación del acto supremo del Estado dominicano contenido en la sentencia número 0168/13”.


En la denuncia acusan a Juan Bolívar Díaz, Huchi Lora y PC de violar los artículos 76, 105, 106, 209, 222y 292, entre otros  del Código Penal que tipifica de traición a la patria a esas personas y fija pena de hasta 30 años de prisión.


Sostienen que los comunicadores no solo llevan a cabo una campaña abierta de desacato a la sentencia, sino que han llegado tan lejos que están coincidiendo y procurando públicamente la condena de la República Dominicana en cortes internacionales, en identidad de propósito con la Cancillería haitiana, lo que “constituye un claro acto de traición contra la nación”.