Llego de rebote y no sé muy bien cómo a esta fantástica galería de fotos sacadas de los archivos policiales estadounidenses. Son lo que suele llamarse mugshot, esas fotos que ahora son sólo de la cabeza, de frente y de perfil y que acompañan a tus datos cuando la policía te ficha por algún delito. Por aquel entonces parece que el protocolo era un poco más laxo y las fotos de los criminales que llegaban a comisaría ofrecían más variedad. En lo estético y lo puramente vintage, eso sí, son una maravilla.