pasajUn pasajero se hizo cargo de hacer aterrizar un avión en el aeropuerto británico de Humberside después de que el piloto se sintiese indispuesto y no fuese capaz de manejar los controles del aeroplano.



Varias unidades de policía, bomberos y ambulancias acudieron al aeropuerto después de que el piloto se derrumbase tras hacer una llamada de socorro desde la avioneta.


Ante la situación, dos instructores de vuelo fueron llamados para asesorar a los pasajeros e indicarles el modo en que hacer aterrizar el avión.


Según uno de esos instructores, en declaraciones a la BBC, el pasajero encargado de tomar los mandos «no tenía ninguna experiencia en vuelo y ha hecho un trabajo extraordinario».


El pasajero sólo se había subido a un avión una vez en su vida y nunca antes había pilotado. Recibió las indicaciones de los instructores a través de la radio del aparato, y tras cuatro aproximaciones fallidas finalmente pudo tomar tierra.


Los pasajeros y el piloto eran las únicas personas a bordo de la aeronave, que despegó del aeródromo de Sandtoft, a 25 millas (40 km) de distancia del aeropuerto donde finalmente aterrizaron.