cardeEl cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez calificó ayer como justa la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) que establece que no son dominicanos miles de hijos de inmigrantes ilegales o en tránsito nacidos en el país, tras entender que la nación tiene sus leyes, y al mismo tiempo consideró que organismos internacionales no tienen potestad para criticar esa disposición.


“Aquí no mandan los organismos internacionales, aquí manda la República Dominicana. Que se metan en sus países a mandar y a corregir lo que está mal allá. No acepto que nadie venga aquí a disponer nada. Ningún país, ni Estados Unidos, ni Francia, ni nadie; aquí mandamos nosotros”, expresó.


Al preguntarle sobre su valoración de la sentencia, respondió que es “absolutamente justa”. “Arréglenle lo que haya que arreglar, el país tiene sus normas, aquí lo que hay es un montón de sinvergüenzas que están acostumbrados a hacer lo que quieran”, dijo con firmeza.


El arzobispo de Santo Domingo sostuvo que los cuestionamientos por parte de esos organismos internacionales son parte de una campaña pagada por esos “canallas de fuera”, para contradecir la decisión del TC. “Aquí mandan los dominicanos, no manda nadie más”, reiteró.


El purpurado se refirió a las reacciones de diversos sectores nacionales e internacionales por la sentencia del TC, algunos de los cuales alegan que viola derechos adquiridos por los hijos de haitianos ilegales que tienen mucho tiempo residiendo en nuestro territorio.