tal-vezEl presidente de la Cámara de Comercio y Producción de La Vega, Francisco José Morilla, manifestó su acuerdo con la urgencia de reformar el Código de Trabajo, sin embargo aboga porque sea un proceso que incluya a todos los sectores, entre ellos las iglesias y que tenga un sentido humanista.


Indicó que esta discusión no puede estar limitada a los sectores tradicionales, muchos de los cuales no son representativos “ni de todos los empresarios, ni de todos los trabajadores”.


Sostuvo que la Confederación Patronal Dominicana (Copardom) no representa a todos los empresarios del país, por lo que insistió deben ser invitadas las cámaras de comercio de cada provincia.


“Copardom no me representa a mi, el mandato que yo tengo es ver a mi empleado como aliado y la actitud que asume Copardom es totalmente contraria a una cantidad de hombres formados en el humanismo cristiano” apuntó Morilla.


Al ser entrevistado en la XL Asamblea de Cámaras de Comercio, organizada por la Cámara de Comercio y Producción de Santo Domingo en Punta Cana, Morilla explicó que la cesantía, como una figura y la parte concerniente a los procesos de ejecución de sentencias laborales, crean dificultades que restan competitividad a las empresas y que deben ser revisadas.


Agregó que el nuevo Código tiene que permitir una serie de incentivos que apunten a la garantía de un empleo de calidad y enfatizó que “hay que tener valor como empresarios para entender que no podemos restringir los derechos de los trabajadores”.


De su lado, la presidenta de la Cámara de Comercio y Producción de Santiago, María Victoria Menicucci, sostuvo que es una gran necesidad para el país reformar la normativa laboral.


Explicó que algunos elementos contemplados en dicho código no han favorecido condiciones que permitan al empresario asegurar salarios adecuados, crear nuevos puestos de trabajo, ni tener una mejor seguridad social.


Enfatizó que se necesita que los trabajadores entiendan que este proceso de reforma no es para eliminar las conquistas logradas, sino para adecuarlo de forma que permita mejoras para ambos sectores.


Refirió que de la reforma dependerá el curso de la economía en los próximos 25 años. Apuntó que el código vigente no permite que se materialice el interés del Presidente Medina de crear nuevos empleos.