gayEntre felicitaciones, sonrisas y alguna lágrima de emoción, las primeras parejas homosexuales del estado de Nueva Jersey se casaron oficialmente este lunes, justo después de la medianoche, en diversos puntos del estado, de acuerdo con la agencia Efe.


Siete parejas, alguna de ellas heterosexual, contrajeron matrimonio en el ayuntamiento de Newark, la mayor ciudad de Nueva Jersey, que se convirtió así en el número catorce de los estados del país en permitir este tipo de matrimonios, según informó la alcaldía.


La hispana Gabriela Celeiro, hija de padre español, fue una de las contrayentes de esta madrugada, junto a su pareja de hace varios años, Elizabeth Salerno, con quien ya había formalizado legalmente una unión de hecho desde 2011.


Celeiro, de 34 años y residente en Newark igual que su esposa, de 38, explicó a Efe antes de la boda que estaban “muy contentas” por poder disfrutar de “los mismos derechos que las demás parejas”.


Se tiene que solicitar una licencia de matrimonio 72 horas antes del enlace


El matrimonio homosexual fue autorizado a partir de este lunes en una decisión que tomó el pasado viernes la Corte Suprema del estado, que confirmó una decisión previa de una corte de rango inferior.


Además, Anthony Arenas, un empleado del Ayuntamiento de la ciudad, experimentó cómo su propio jefe le casaba con Alexander Padilla.


La ley exige solicitar una licencia de matrimonio con al menos 72 horas antes de celebrar la boda, pero Celeiro y Salerno, igual que otras parejas, se beneficiaron de una excepción que autorizó una juez del Tribunal Superior de Essex, Patricia Costello.


Se registró un incidente


El alcalde de Newark, Cory Booker, elegido la pasada semana al Senado de Washington, ofició en persona las ceremonias, y lo hizo por primera vez ya que desde que llegó al cargo no había querido oficiar bodas hasta que se permitieran los matrimonios homosexuales en el estado.


La agencia The Associated Press informó que en Newark, el alcalde Cory Booker estaba casando a las primeras parejas cuando alguien trató de interrumpir la ceremonia.


Booker había preguntado si alguien tenía alguna razón para objetar al matrimonio, cuando un hombre gritó: “Esto es ilegal a los ojos de Dios y de Jesucristo”.


Booker, quien la semana pasada fue elegido al Senado federal, pidió que sacaran a la persona, y la policía lo sacó arrastrado.


Las bodas se consumaron en medio de gran actividad jurídica después que la Corte Suprema federal falló en junio que el gobierno nacional debe reconocer los matrimonios gay y darles los mismos beneficios que a las parejas heterosexuales, como poder declarar juntos sus impuestos, el derecho a vivir juntos en asilos financiados por el gobierno y beneficios de sobreviviente del Seguro Social.