basuLas 76,440 toneladas de basura que en los últimos siete años han extraído de los ríos Ozama e Isabela las cinco fundaciones comunitarias del Distrito Nacional, cubrirían aproximadamente 75 veces la pista del Estadio Olímpico Félix Sánchez.


Así estiman ingenieros consultados por DL, quienes se apoyan en que si la basura recogida se esparce a una altura de 10 centímetros en los 14,863.24 metros cuadrados que el Ministerio de Deportes estima que ocupan el área verde y la pista del estadio, los desechos pudieran distribuirse en unas 75 capas sobre el citado terreno. Aún más, si esa basura se coloca como una pila, alcanzaría una elevación de seis pisos.


Estos desechos extraídos se suman a más de 600 mil metros cúbicos de basura que Sans Soucí Holdings ha sacado en siete años del área del río Ozama, de poco más de un kilómetro de largo, que comprende al Puerto de Santo Domingo.


Aunque algunas autoridades del Ayuntamiento del Distrito Nacional consideran la cifra exagerada, la empresa se apoya en sus números para defender los US$22 millones invertidos desde 2007 en el dragado anual del Puerto que se realiza para la temporada de cruceros, que incluye extracción de sedimentos.


“Ese ritmo de gasto por esa partida es insostenible porque la actividad que genera el Puerto, desde el punto de vista económico, no lo puede sustentar”, afirma el presidente de Sans Soucí Holdings, Lisandro Macarrulla.


La organización Ciudad Alternativa estima que aproximadamente 200 mil personas viven en los barrios ubicados en las márgenes del río, desde Los Tres Brazos hasta la Ciénaga. Aunque la basura que producen es recogida en parte, hay zonas inaccesibles para los camiones cuyos moradores prefieren lanzar los desechos al agua.


Estos residuos sólidos y otros provenientes de diferentes puntos de la ciudad, navegan por la superficie o se alojan en el fondo. Tienen elementos tan variados que van desde caparazones de nevera hasta animales muertos y artículos plásticos. Esta problemática se une a la alta sedimentación -que afecta el calado del río- a consecuencia de la deforestación en la cuenca alta y las lilas que deben ser extraídas para mejorar la navegabilidad.


Aquella que no es recogida por las fundaciones y otras entidades que periódicamente hacen jornadas de limpieza, llega al Puerto de Santo Domingo y se convierte en un obstáculo para la navegación, al punto de que Macarrulla indica que se han producido quejas de capitanes de cruceros quienes han hecho observaciones sobre la basura.


Recientemente, el alcalde del Distrito Nacional, Roberto Salcedo, aseguró que a más tardar dentro de 30 días estaría listo el retén de desechos sólidos (que conlleva una inversión de RD$4 millones) preinstalado próximo al puente flotante y que se rediseñó para que pudiera abarcar los desperdicios que corren por debajo de las aguas del Ozama.