asesUn mando policial de Puruándiro, a 360 kilómetros al oeste de la Ciudad de México, murió tiroteado la madrugada de este miércoles. La policía recogió 50 casquillos de la escena. Horas antes, a otro funcionario municipal, esta vez de Taretán (a 400 kilómetros de la capital) lo hallaron degollado.


Es el parte de guerra de las últimas 24 horas en Michoacán, uno de los epicentros de la violencia en el país y el reflejo de que los gobiernos municipales son uno de los blancos más vulnerables del crimen organizado: cuatro de cada 10 alcaldes mexicanos están amenazados y 1.200 funcionarios han sido asesinados en los últimos cuatro años.


Desde 2009, 43 alcaldes han sido asesinados y otros 30 secuestrados, según ha denunciado esta semana la Federación Nacional de Municipios de México (Fenamm). México tiene 2.457 alcaldes y la organización calcula 983 han sido amenazados por carteles del narcotráfico: un 40%.


En sólo cuatro años, han muerto cerca de 1.200 funcionarios municipales. 43 eran alcaldes


La inseguridad es tal que algunos alcaldes ni siquiera viven en sus municipios. En las localidades fronterizas del norte es común que el presidente municipal duerma en Estados Unidos, señaló Leticia Quezada, presidenta de la organización.


Por si fuera poco, las mafias presionan a los gobiernos locales para que les den dinero de las ya de por sí saqueadas arcas municipales. El 70% de los municipios mexicanos están en la bancarrota. Ygnacio López Mendoza, alcalde de Santa Ana Maya (Michoacán) mantiene una huelga de hambre frente al Senado mexicano desde el pasado viernes 4 de octubre para exigir más recursos para los municipios.