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La República Dominicana es el quinto país de América Latina con mayor cifra de embarazos adolescentes, entre el 25 y el 30 por ciento en jóvenes de entre 15 y 19 años, un hecho que varios expertos, consultados por Efe, califican de “alarmante” con motivo del Día Mundial de Prevención del Embarazo no Planificado en Adolescentes.


Las provincias que mayores casos de embarazos en adolescentes registran son las del sur, como San Cristóbal, Azua y Pedernales, según explicó en declaraciones a Efe, Santa Mateo, asesora de género de la sección dominicana de la ONG, Plan.


La espiral de niñas embarazadas obligó incluso a los responsables del Juan Pablo Pina a crear una Unidad de Cuidados de Menores Embarazadas.


“Se trata de un problema brutal. Somos el quinto país de toda América Latina en embarazos adolescentes. El problema es muy claro: las jóvenes tienen acceso a la información y la conocen, pero no la manejan bien y, a veces, tampoco tienen pleno acceso a la misma”, dijo


Según datos de UNICEF, por delante de República Dominicana sólo se encuentran Ecuador, Venezuela, Nicaragua y Honduras.


Por ejemplo, el hospital regional, Juan Pablo Pina (San Cristóbal), según relató a Efe el propio director del centro, Miguel Ángel Geraldino, asiste de media mensualmente a 1.671 adolescentes embarazadas de entre 10 y 14 años y a 1.711 de entre 15 y 19 años, un 20 por ciento del total de embarazos que se atienden allí.


A juicio del médico, estas cifras son “impactantes” y la situación es “dramática”


La mayoría de estos embarazos son fruto de violaciones por parte de padrastros, un vecino, un familiar o algún allegado a la menor, que en su casi totalidad pertenecen a clases sociales muy bajas y cuenta con un grado de escolaridad bajo, señaló el médico.


La causa de estos embarazos es multifactorial y la falta de educación y de información es decisiva, según el galeno, quien subrayó que la mayoría de las adolescentes embarazadas que son atendidas en el hospital que dirige, ya ha abandonado la escuela.


La espiral de niñas embarazadas obligó incluso a los responsables del Juan Pablo Pina a crear una Unidad de Cuidados de Menores Embarazadas.


La Unidad la componen psicólogos, sexólogos, ginecólogos y médicos generales, que se encargan de dar seguimiento a las adolescentes en la etapa de gestación.


Sin embargo, muchas de ellas, algunas por falta de orientación o apoyo familiar, terminan abandonando el programa, cuyos responsables han decidido, ante esta situación, buscar a las menores “a sus propias casas” para darle el seguimiento que precisan por su condición, aseguró a Efe Geraldino.


Por su parte, la asesora de género de la sección dominicana de la ONG Plan, Santa Mateo, opinó que una parte del problema radica en que las adolescentes, “no saben manejar adecuadamente la información sobre prevención de embarazos de la que disponen”.


A ello se une el hecho de que en el seno familiar “no se aborda el tema, no saben cómo dialogar sobre el asunto y hay una verdadera falta de comunicación”.


“La escuela también debería de ser proactiva y habría que formar al personal sanitario y que no se conviertan en castigadores cada vez que les llega una adolescente”, matizó Mateo.