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El procurador general adjunto Bolívar Sánchez fue designado ayer  responsable de la investigación de las denuncias que pesan sobre el exnuncio apostólico en el país Josef Wosolowski, y otros dos sacerdotes católicos, por supuesta violación de menores en la República Dominicana.


Al dar la información, el  procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, dijo que  harán uso de todos los tratados internacionales de que la República Dominicana es signataria, para que de comprobarse la veracidad de los hechos que se les imputa, quien pueda ser extraditado lo traigan, y al que no, sea juzgado por la justicia de su país.


Domínguez Brito  dijo que  requerirán la  cooperación a todo aquel que en el país pueda dar información que contribuya con la investigación, incluida la propia jerarquía de la Iglesia Católica, la cual señaló, al igual que las iglesias evangélicas, ha manifestado su interés en que todo el que resulte responsable de este tipo de delito  contra niños y niñas, pague su culpa.


“La ciudadanía en general puede estar segura de que no permitiremos que nadie se escude en la bien ganada reputación de la Iglesia Católica y otras instituciones religiosas para cometer actos reñidos con la ley y pretender impunidad” garantizó Domínguez Brito durante una conferencia de prensa.


Refirió que al igual que el sacerdote  polaco Wojciech (Alberto) Gil, quien está acusado de violar a decenas de niños que tenía bajo su cuidado en el distrito municipal de Juncalito, municipio de Jánico, provincia de   Santiago, el exnuncio huyó del país, y de ambos se desconoce su paradero.