En su mensaje, el papa recordó que “el dolor forma parte de nuestra vida” y que Jesucristo se asoció al dolor humano “con su Pasión y su muerte”.


“Quienes como ustedes llevan la cruz de Cristo participan con Él en la redención de la humanidad. Sus sufrimientos en este momento histórico, junto con sus oraciones, deben obtener del Señor un gran don, el gran don de la paz y de la fraternidad entre todos los pueblos del mundo”, sostuvo el sumo pontífice en su mensaje.


“Ustedes, queridos enfermos, son la primera línea en esta misión espiritual de paz de la Iglesia”, añadió Francisco.