El soldado Bradley Manning pidió hoy «perdón» por el daño causado a EE.UU. tras la filtración de miles de documentos clasificados a WikiLeaks, y afirmó que fue «un iluso al pensar que un analista iba a cambiar el mundo». «Siento haber dañado a la gente.


Siento haber dañado a los EE.UU», indicó el analista de 25 años en la fase de sentencia de su juicio.


En una declaración con la voz entrecortada ante la juez Denise Lind, Manning insistió en su arrepentimiento y pidió «una oportunidad para volver a reintegrarse en la sociedad».


Por último, expresó su compromiso por «mejorar», aunque reconoció saber que tiene que «pagar» por sus acciones. «Los últimos años han sido de aprendizaje (…) Quiero ser una persona normal, ir a la universidad y graduarme», explicó en su intervención.


Esta es la tercera vez que Manning presta declaración ante el tribunal. Las dos anteriores fueron en noviembre de 2012, cuando habló de las duras condiciones de su confinamiento en la prisión militar de Quantico (Virginia), y en febrero de este año, al leer una declaración en la que confesó haber cedido secretos a WikiLeaks.


Manning, que ya fue declarado culpable de varios cargos de violación de la ley de espionaje y de robar información secreta a finales del mes pasado, podría enfrentar una condena de un máximo de 90 años de prisión por la filtración de los documentos obtenidos mientras trabajaba como analista militar en Irak.


Según expertos legales militares, la sentencia podría conocerse en el mejor de los casos la semana próxima o, en caso de que la Fiscalía necesite más tiempo después de que la defensa presente sus testigos, dentro de dos semanas


Los abogados de la defensa intentan convencer a la juez de que los superiores de Manning ignoraron sus problemas mentales, utilizando para ello declaraciones como la del capitán Michael Worsley, que trató al acusado durante su despliegue en Irak y afirmó que se sentía aislado por estar en un contexto «hipermasculino».


Un portavoz militar ha asegurado que la juez Denise Lind no dictará sentencia al menos hasta la próxima semana. La coronel Lind consideró en julio que Manning no era culpable de ayudar al enemigo, el cargo más grave que pesaba contra él y por el que podría haber sido condenado a cadena perpetua.