7604da1fdcLuego de noticias alentadoras a raíz de cumpleaños 95 el pasado 18 de julio, la salud del líder antiapartheid sudafricano Nelson Mandela quedó en una suerte de limbo mientras el país mantiene sus homenajes.


Los más pesimistas o tal vez objetivos, destacan que ya Mandela hizo un aporte inconmensurable a la Nación arcoiris y superó todas las expectativas, como expresó a Prensa Latina Donald Malakitse, un directivo de hotelería de Pretoria.


En igual sentido se pronunciaron Mwembe, Pieter y Tembisa, quienes trabajan en una gasolinera de la capital administrativa del país. Madiba ya hizo demasiados sacrificios, construyó un presente y nos señaló el camino, opinaron.


Mandela lleva dos meses hospitalizado en el Medi-Clinic Heart Hospital de Pretoria. Ingresó el pasado 8 de junio al recaer de una infección pulmonar consecuencia de sus 27 años de prisión, la mayor parte en Robben Island.


El pronóstico médico no ha variado mucho. En junio parecía inminente su muerte, pero en vísperas de su aniversario en julio comenzó a experimentar una ligera mejoría aunque “estable y en estado crítico”.


Tata (padre) como también lo llaman cariñosamente en Sudáfrica, recibió en los últimos días visitas familiares, en particular de su nueta Ndikela Mandela, de forma casi permanente su esposa Graça Machel, y el presidente de la República, Jacob Zuma.


Si Madiba fallece tendremos seguramente dos semanas muy tristes en Sudáfrica, de luto y con muchos tributos a su personalidad; él se lo merece, comentó resignado Lyuson, un camarero de restaurante de Johannesburgo.