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La imagen de estas periodistas iranís sentadas en el suelo y rodeadas de hombres que están sentados en sillas, se extiende este jueves como la pólvora por las redes sociales, normalmente acompañada de mensajes en los que se denuncia las pobres condiciones de trabajo y la desigualdad que sufren las profesionales en este país.


Ante el ‘ruido’ provocado, la agencia iraní que publicó la fotografía inicialmente, Mehr News (MNA), propiedad de una institución conocida como Islamic Ideology Dissemination Organization (Organización para la Difusión de la Ideología Islámica), ha publicado ahora un artículo (leer aquí en inglés) en el que ofrece un contexto de la imagen e intenta rebatir la teoría que se está extendiendo por las redes.


Las fotos pertenecen, según MNA, al evento de bienvenida para el nuevo ministro de Exteriores iraní, Mohamad Javad Zarif, nombrado el pasado 15 de agosto, que tuvo lugar en el edificio del Ministerio de Asuntos Exteriores, en una sala ‘tomada’ principalmente por políticos, periodistas y fotógrafos.


La agencia iraní hace hincapié en su artículo en que muchos hombres, tal y como puede verse en una de las fotos, estaban de pie, al estar ocupados todos los asientos, y que las periodistas decidieron sentarse en el suelo para poder hacer su trabajo.


“El lugar estaba saturado de gente y muchos de los invitados y hombres periodistas estaban presenciando la ceremonia de pie y algunas mujeres periodistas que estaban allí para cubrir el evento tuvieron que sentarse en el suelo para poder escribir sus crónicas”, asegura el artículo.


Por último, la agencia lamenta que estas explicaciones no se den cuando se publica la fotografía en las redes sociales o en algunos artículos publicados en medios de comunicación occidentales que están tratando el asunto.


En cualquier caso, tenga o no algún valor testimonial esta fotografía, son muchos los informes y las voces que a menudo denuncian las dificultades de las mujeres para ser periodistas en Irán, país, por ejemplo, que más penas de prisión impone a mujeres periodistas y blogueras, según datos de Reporteros Sin Fronteras y que está considerado como uno de los cinco países que más atentan contra la libertad en internet.