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Criado gracias al esfuerzo de su abuela materna en el seno de una familia de clase media pero sin grandes desahogos y con la sombra de la ausencia de la figura paterna, si alguien sabe de la importancia del tesón y el sacrificio para alcanzar el éxito, ése es el presidente de EE UU, Barack Obama.


El mandatario hizo una defensa de esos valores durante una entrevista para Kindle Singles y se lamentó de cómo los programas de telerrealidad habían desvirtuado ese modelo de triunfo vital por otro más prosaico basado en la fama y la riqueza.


Es muy probable que sus palabras hubieran pasado desapercibidas si no hubiera apuntado a la megamediática pareja formada por Kanye West y Kim Kardashian como ejemplo de esa adulteración del sueño americano.


“El sueño americano solía incluir cosas bastante básicas, un buen trabajo en el que encontrar seguridad, una buena educación… La gente sentía que su trabajaban duro podrían alcanzarlo. Pero creo que ahora ha habido un cambio en esa cultura. Los chicos de ahora están expuestos a cosas a las que no estábamos nosotros.


Entonces no había una ventana abierta constantemente al estilo de vida de los ricos y famosos. Los chavales no estaban pendientes todo el día de cómo se viste Kim Kardashian o de a dónde se va de vacaciones Kanye West, ni pensando constantemente en que eso es el ejemplo de éxito”, señaló el presidente.


No es la primera vez que la pareja ha sido diana de comentarios por parte del presidente. Hace dos años, como motivo de la celebración de la cena de corresponsales de la Casa Blanca, Obama bromeó en su discurso sobre la asistencia de la joven -que ha forjado su fortuna exponiendo su vida y la de su familia en una franquicia de reality shows- al evento, una presencia que incomodó a la Casa Blanca. “Y está una tal Kim Kardashian… ¿Quién es ella, en qué se gana la vida?”, dijo el presidente arrancando las risas del público, Kim incluida.


Un poco antes, en 2009, el presidente aludió a un momento de una gala de los premios MTV en la que el rapero interrumpió a la cantante Taylor Swift cuando iba a recoger un galardón. “West es un idiota, pero me gusta. Es inteligente y tiene talento”, señaló Obama en una entrevista a la cadena NBC.


La pareja acumula una fortuna valorada en más de 130 millones de dólares y ambos tienen éxito en sus facetas profesionales. Kardashian con los realities y las líneas de ropa y complementos que amadrina y West en la música, como intérprete -su último disco, Yeezus, debutó en el número 1 de las listas de ventas de EE UU- y productor, y como diseñador. Un ejemplo de sueño americano cuestionado por el presidente.