El informe sobre cultivos ilícitos de la Oficina de Naciones Unidas para la Droga y el Delito (UNODC) de 2012 destacó este viernes que en Colombia hay una tendencia de los productores de coca a abandonar esos cultivos para dedicarse a la minería ilegal.


Así lo resaltó el representante de la oficina en Colombia, Bo Mathiasen, en una rueda de prensa en Bogotá en la que además de presentar las cifras de área cultivada con coca y de producción estimada de cocaína, hizo un análisis de las tendencias de esta actividad ilegal.


“Los sobrevuelos (que son una de las bases del estudio) han permitido comprobar que la relación entre el cultivo de coca y la minería ilegal” es una realidad cada vez más frecuente, indicó.


Esta actividad de extracción, desempeñada por grupos ilegales y que no tiene que ver con la actividad artesanal, “se viene manifestando cada vez con más fuerza como una nueva forma de ilegalidad”, agregó Mathiasen.


El representante de Naciones Unidas resaltó que este fenómeno es “clave” a la hora de promover el diseño de estrategias y políticas.


El ministro de Defensa colombiano, Juan Carlos Pinzón, dijo por su parte que el Gobierno ya trabaja en contra de esta actividad delictiva y reportó que en lo corrido del año la Policía ha destruido 30 máquinas usadas por bandas criminales y las guerrillas de las FARC y el ELN.


“Hace dos años hicimos notar con acciones de inteligencia y logros alcanzados sobre cómo hemos venido notando que bandas criminales y guerrillas han venido buscando fuentes de financiación a medida que se han seguido dando golpes al narcotráfico”, añadió el ministro.


Pinzón citó el ejemplo de la situación en el sur del departamento de Bolívar (norte), donde los grupos ilegales “han querido migrar hacia la minería criminal”.


En las últimas semanas, los mineros colombianos se han manifestado en contra de un decreto que autoriza a las autoridades a destruir las máquinas que no tengan licencia para operar, lo que afecta a trabajadores ilegales y también a artesanales sin permisos.