México es un país situado dentro de las estadísticas de muertes vinculadas con el narcotráfico cada año, es por eso que hay llamados para que México siga los pasos uruguayos e inicie el camino hacia una legalización.


Tepoztlan es un destino popular para jóvenes de ciudad y viejos hippies por igual. Por la noche, el mezcal fluye, y en los bares más tolerantes, las inconfundibles ráfagas de humo de marihuana ondean entre los clientes mientras una banda de jazz toca en el escenario. La onda es suave, por decir lo menos.


Y si una iniciativa del expresidente Vicente Fox termina de concretarse, este paisaje podría ser la norma. El exmandatario quiere que los bares puedan ofrecer dos menús a los clientes: uno para el alcohol y otro para la hierba.


En ese sentido expresó, necesitamos otras estrategias. Una, la que estoy promoviendo, es legalizar el consumo, la producción y distribución de todas las drogas”.


Fox fue presidente de México entre 2000 y 2006, en una elección que puso fin a 71 años de hegemonía del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Fue Fox también quien inició la guerra contra las drogas hacia el final de su mandato, lo que como resultado tuvo un aumento considerable de los niveles de violencia.


“Debemos quitarle a los criminales la gigantesca cantidad de dinero que están obteniendo, especialmente del mercado en Estados Unidos, el mayor consumidor de drogas del mundo”, argumenta ahora el expresidente.


Pero este año fue incluso un paso más allá. Fox organizó un foro en su rancho de Guanajuato sobre los pros y contra de la legalización de la droga. Entre los ponentes estaba Jamen Shively, un exejecutivo de Microsoft que está tratando de establecer la primera marca comercial de marihuana