Si estás comiendo pescados grasos varias veces a la semana o estás tomando suplementos aceite de pescado en altas dosis, en lugar de beneficiar tu salud podrías perjudicarla.


En concreto, podrían aumentar tus riesgos de desarrollar cáncer de próstata. Aquí te describo los resultados de un estudio que lo comprueba.


Todos los extremos son malos, dice el dicho popular. El aceite de pescado, así como otras fuentes de ácidos grasos omega-3, parece ser un buen ejemplo de ello.


Estas sustancias son conocidas por su efecto antiinflamatorio y se han asociado a ciertos beneficios, como para reducir el estrés y mejorar la depresión posparto, por ejemplo.


Del mismo modo, algunas investigaciones previas han mostrado tener efectos saludables sobre el corazón y la proliferación (multiplicación) de las células del cáncer de próstata.


Sin embargo, un estudio nuevo ha encontrado que los hombres, específicamente, deben evitar consumirlo en exceso ya que podría elevarse su riesgo de desarrollar cáncer prostático.


Según los datos que han sido publicados en el Journal of the National Cancer Institute unos investigadores del Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson en Seattle, Estados Unidos, han encontrado que los ácidos grasos omega 3, que se encuentran en el aceite de pescado y otros productos de origen marino como el salmón y el atún, se han asociado a un aumento del 43 por ciento en el riesgo de desarrollar cáncer de la próstata en general y con un aumento del 71 por cierto en el riesgo de desarrollar cáncer de la próstata agresivo.


El cáncer de próstata es el crecimiento no controlado de las células anormales en la glándula prostática. La próstata está ubicada debajo de la vejiga y frente al recto, cerca de la base del pene y entre sus funciones, está producir parte del líquido del semen.


Según la Organización Mundial de la Salud, el cáncer de la próstata es el segundo cáncer en frecuencia entre los hombres y el quinto más común entre todos los tipos de cáncer, en el mundo. Por eso es tan importante tratar de evitarlo o detectarlo cuanto antes para poder controlarlo.