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La comunidad alemana que fue objeto de atropellos en un allanamiento en Sosúa acusa a un compatriota de inventar las mentiras que originaron ese operativo.


En un documento firmado por los directivos de la compañía Inversiones Odermatt, propietaria del proyecto habitacional La Mulata III, los alemanes responsabilizan a su compatriota Klaus Dieter Müeller de confabularse con autoridades de Sosúa y Puerto Plata, para llevar a cabo el allanamiento en el que murió Peter Ebert Demetrick.


Según este documento, copia del cual fue entregado a elCaribe, el señor Müeller fue quien se inventó aquello de que en La Mulata III operaba una organización criminal que traficaba con órganos de niños; que existía una secta satánica y que estos mismos alemanes tenían un campo de tiros dentro del proyecto.


Supuestos propósitosLa intención de Mueller, de acuerdo a esta denuncia, era quedarse con gran parte del complejo habitacional en el que residen unas 15 familias y alrededor de 50 personas, también de nacionalidad suiza y austríaca.Los alemanes, además, aseguran que este hombre supuestamente orquestó este plan con la finalidad de apropiarse de los terrenos donde funciona el Colegio Alemán Sosúa.


En este centro educativo se imparte docencia para niños de La Mulata III y de nacionalidad dominicana. Aseguran que su interés por estos terrenos es para luego venderlos a terceros.“Durante semanas, (Müeller) viajó a través de Sosúa y Puerto Plata, de empresa a empresa, y de autoridades a autoridades.


Extendió las mentiras y calumnias sobre la escuela y su gestión. Le dijo a todo el mundo que el jefe de la escuela, Peter Brunck educará a todos los niños que pertenecen a una secta satánica”, señalan. El documento fue entregado por el secretario de Odermatt, Ulrich Mühl.“Desde el principio, esta escuela fue para Müeller una espina en su costado, ya que su plan para adquirir el terreno fue gravemente obstaculizado”, apuntan.


Los directivos de Inversiones Odermatt aseguran que Müeller puso en conocimiento a la embajada alemana en el país, de la supuesta secta satánica de la que eran parte estos extranjeros.Explican que para comunicarse con esta embajada Müeller utilizó un correo electrónico con un nombre falso.


En este mensaje, los alemanes dicen que Müeller también inventó la historia de que en el referido colegio se enseñaban actividades que atentaban contra la seguridad del Estado dominicano.“Con sus mentiras y calumnias ha logrado que dos profesores alemanes renuncien a su trabajo. Otro maestro abandonó la escuela después del bombardeo de la Policía, porque teme por su vida”, lamentan.


Episodio habría afectado imagen de La Mulata IIIEl documento dice que las “calumnias maliciosas” del señor Müller afectó la imagen  internacional de La Mulata III y de la escuela. Indican que luego de este acontecimiento, desde Alemania no quieren venir profesores.


Explican que desde el 12 de octubre del pasado año, cuando se produjo el cuestionado allanamiento, siempre que diligencian los servicios de un profesor alemán esta es la respuesta que reciben: “en la República Dominicana es muy peligroso y la escuela alemana en Sosúa es una escuela de Culto Satánico”.


Denuncia
“Esta escuela fue para Müeller una espina en su costado, ya que su plan era adquirir el terreno fue gravemente obstaculizado”.