Mientras el conflicto por la donación de millones de dólares realizada por el senador Félix Bautista a la campaña del expresidente Alejandro Toledo se torna “color hormiga” en Perú, en República Dominicana ni el Congreso Nacional ni el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) al que pertenece, ni ninguna otra autoridad competente ha dicho “esta boca es mía”.


Cuestionados sobre el particular, los presidentes de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), Mariano Germán Mejía, y de la Cámara de Diputados, Abel Martínez Durán, coincidieron en decir que en su momento hablarán sobre el tema.


Germán Mejía se limitó a contestar a los periodistas que el tema que envuelve al secretario de organización del partido de Gobierno es un asunto político, sobre el cual no opinaría por ahora.


En tanto que Martínez Durán sostuvo “hablaré en mi despacho”; pero, desapareció y no fue hasta que se iniciaron los trabajos en el hemiciclo que dio “señales de vida”.


Entendidos en la materia afirman que por tratarse de un Senador de la República, el Gobierno dominicano, el Congreso Nacional y la Suprema Corte de Justicia, deberían hacer de público conocimiento sus respectivas opiniones sobre el caso que envuelve a dos estados con buenas relaciones.