El ex ministro chino de Ferrocarriles Liu Zhijun ha sido condenado a pena de muerte aplazada dos años -que en el sistema judicial de su país equivale a una cadena perpetua- tras ser declarado culpable de corrupción, informaron los medios oficiales.


En el caso más importante juzgado desde que las nuevas autoridades chinas lanzaron una campaña contra la corrupción a finales del año pasado, el Tribunal Intermedio Número 2 de Pekín encontró al ex ministro culpable de soborno y de abuso de poder.


Además de la pena de muerte aplazada, el tribunal dictaminó la confiscación de todos sus bienes personales y la privación de sus derechos políticos de por vida. También le impuso diez años de prisión en castigo al delito de abuso de poder.


Liu, de 60 años, fue responsable de gestionar la gigantesca red de ferrocarriles chinos entre 2003 y 2011, hasta que la Comisión Disciplinaria del Partido Comunista de China (PCCh) abrió una investigación contra él por violaciones de la disciplina.