halar_iStock_000019398699XSmall_Maridav-300x300Si te sorprende un calambre, suspende de inmediato la actividad.  Para aliviar la molestia y el dolor masajea el área afectada con tus manos o haz ejercicios de estiramiento. 


Dependiendo de la intensidad y la duración del calambre, es posible que el músculo permanezca adolorido mucho después de relajarse. En ese caso, puedes aplicarte una bolsa con hielo y tomar un analgésico (medicina para el dolor) de venta libre como ibuprofeno o acetaminofén.


Mantenerte bien hidratado(a) es vital: bebe bastantes líquidos antes y durante la actividad física, especialmente si haces ejercicio al aire libre y hace mucho calor.


Los líquidos que se pierden a través del sudor pueden causarte deshidratación, una de las causas más comunes de los calambres, así que no debes descuidarte. Mantén a la mano una botella de agua, Gatorade u otra bebida deportiva que te ayude a hidratar tu cuerpo y a reponer los electrolitos (los minerales) que hayas perdido.


Haz ejercicios de calentamiento antes de la actividad física y termina la sesión con ejercicios de estiramiento. Es muy importante que interrumpas el ejercicio en cuanto sientas que el músculo tiembla o se contrae.


El masaje y el estiramiento te ayudarán a evitar o a aliviar el calambre que se venía anunciando.


La Harvard Medical School Family Health Guide (Guía para la Salud de la Familia de la Escuela de Medicina de Harvard) recomienda también que uses siempre un tipo de calzado deportivo que ofrezca un buen soporte. Además, sugiere que uses una colcha o frazada para cubrirte los pies mientras duermes, para que así evites los calambres durante la noche.


Como los calambres también pueden ocurrir debido a la falta de potasio y de calcio, te recomiendo una dieta balanceada en la que no falten estos minerales. Las bananas (plátanos), las papayas (o frutabombas) y el melón cantalupo son buenas fuentes de potasio, mientras que los productos lácteos (la leche y sus derivados, como el queso), la espinaca y el bróculi (brócoli) te proporcionarán calcio.


Guerra avisada no mata soldado, así que si sigues estos consejos podrás evitar la molestia y el dolor de un calambre inesperado.