curaEl hermetismo reina en la sede para el Caribe de la Congregación San Miguel Arcángel, ubicada en el municipio de Los Alcarrizos, Santo Domingo Oeste, a la cual pertenece el padre Wojciech Gil (Alberto), acusado de abuso sexual contra varios niños de la comunidad Juncalito, de Santiago.


Este diario trató de contactar a los responsables de la congregación, ubicada en la calle San Antonio de Los Alcarrizos, pero se informó que el sacerdote a cargo, llamado padre Luciano, había salido de vacaciones para Polonia, su país natal. Al menos siete curas “miguelistas”,  todos polacos, viven en la casa curial. Algunos  imparten docencia en el colegio parroquial  San Antonio de Padua.


Al tratar de abordar a uno de ellos, dijo que no tenía  nada que informar sobre el caso del que se acusa al padre Alberto, tras asegurar que no conoce la comunidad de Juncalito. Al destaparse el escándalo de las violaciones,  la congregación San Miguel suspendió al padre Alberto, a quien supuestamente le había pedido que vuelva al país a  encarar la situación. Sin embargo, el imputado no ha retornado al país desde que partió a Polonia el pasado mayo.