Colectivos de gay y lesbianas responden a las iglesiasLa tolerancia y el reconocimiento democrático, de que los demás pueden sostener posiciones adversas a las nuestras, y no ser enemigos a los cuales debemos liquidar, es un valor imprescindible en el sistema vigente en la República Dominicana.


Las iglesias deben abrirse en sus posiciones, y no denigrar a una persona por su preferencia sexual, como lo están haciendo cada vez con más encono, contra la designación de un embajador norteamericano que es activista gay.


La sociedad ha avanzado lo suficiente como para reconocer que la opción sexual de cada quien es un derecho, y que en tanto eso no afecte nuestra libertad, no dañe nuestros derechos ni nos cause daño, aparte de las concepciones religiosas, es decisión de cada quien ejercerlo. Los mayores problemas de la Iglesia Católica hoy día tienen que ver con el ejercicio de la sexualidad de parte de una significativa comunidad religiosa, en especial la homosexualidad, y que se mantiene oculta.