juncaComunitarios  y familiares de los niños que denunciaron los actos de violación sexual perpetrados por el sacerdote Alberto Gil  Wojciech  expresaron su indignación con la Fiscalía  de Santiago y con la misma Iglesia porque no han hecho nada para extraditarlo.


Los familiares argumentan que, a casi  dos meses de conocerse la denuncia que estremeció la comunidad, no  han recibido  ningún informe sobre el caso. Se dice que el cura está en Polonia, país de donde es oriundo.


“La Iglesia es un poder y como somos campesinos, creen que nos van a dejar sin resolver ese problema, porque fue un abuso lo que se cometió con tantos niños  a los cuales no se les  ha dado ningún tratamiento”, dijo el dirigente comunitario Clemente Disla.