impDaniel Metzgar había denunciado ante los tribunales de Delaware, EE.UU., a su médico, luego de realizarse un implante de pene que lo dejó con una erección por ocho meses.


Metzgar optó por la prótesis después de una larga lucha contra la disfunción eréctil provocada por su diabetes. El hombre probó varias otras fórmulas que no dieron resultado hasta que se decidió por la cirugía. El implante contaba con tres piezas: cilindros inflables dentro del cuerpo del pene, un depósito de líquido debajo de la pared abdominal y una bomba dentro de su escroto.


Metzgar terminó por eliminar la prótesis, después de que la tubería del dispositivo pinchara su escroto durante un viaje familiar a las Cataratas del Niágara. Durante el juicio, que duró una semana, los jurados y cualquier persona en la sala del tribunal escucharon el testimonio de cómo su nuevo pene se convirtió en un trauma para Metzgar, quien debió sufrir las burlas de su familia y amigos, además de miradas, insultos y amenazas por parte de desconocidos.